1° de Mayo: Por presupuesto, salario y condiciones dignas de trabajo

Sé todos los cuentos
Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
Que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan
con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre …
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
Pero me han dormido con todos los cuentos…
Y sé todos los cuentos.

León Felipe.

 

Políticas educativas

El futuro próximo de la ANEP y en particular de la Enseñanza Media es parte esencial del debate electoral– muy pobre por cierto –, en tal sentido, hay un firme consenso entre los partidos con representación parlamentaria actual sobre el destino
de la educación pública. Este acuerdo ya se esbozó en los “acuerdos multipartidarios” impulsados por Mujica y el FA y que fueron entusiastamente suscriptos por los Partidos de la “oposición”. Estos acuerdos tienen como premisa la constitución de la educación como un “servicio” y persiguen un objetivo estratégico muy nítido: generar las condiciones necesarias para una sustitución de la educación estatal media por la privada, de modo tal de potenciar las posibilidades de inversión capitalista en ella. A grosso modo y concretamente para el CES, las propuestas de “reforma” parecen tener como base los siguientes puntos de consenso:
– Instrumentar una política institucional que permita utilizar el presupuesto de la educación estatal para financiar la educación privada, esto es, “centros públicos” de “gestión comunitaria”, en donde se permite que los colegios y liceos privados se apoderen de una parte del presupuesto de ANEP.
– Reducir la exigencia académica en el trayecto educativo (especialmente en el Ciclo
Básico) en el entendido que reducir la “repetición” implica un importante ahorro presupuestal (además de responder demagógicamente las inquietudes que tal situación provoca en la población).
– Fortalecer los contenidos que privilegien la capacitación hacia una inserción laboral a partir de “proyectos” que se ajusten a las necesidades de las empresas cercanas a los liceos, priorizando los que se encuentran en barrios carenciados.
– Reducir la parte del presupuesto destinada a salarios, situación muy adecuada a la política de ajuste económico que el próximo gobierno descargará sobre el pueblo trabajador.
– Flexibilizar lo más posible la situación laboral de los trabajadores de ANEP.
– Extender el tiempo que los estudiantes permanecen en los centros educativos, esto casi que se formula como parte de la política de “seguridad”. Detrás de este planteo no encontramos una propuesta con contenido pedagógico, sino más bien una preocupación por retener a los jóvenes en las instituciones educativas, para permitir a padres y madres tener más tiempo para vender su fuerza de trabajo.
De acuerdo a esta orientación, los instrumentos a aplicar serían:
-Reducción de las asignaturas que integran la currícula, esto permitiría recortar la cantidad de profesores (y salarios) y al mismo tiempo generar un trayecto educativo más sencillo de superar para los estudiantes.
– Generalizar la llamada “autonomía de centro”, que lejos de cualquier “autonomía”, mantiene al liceo bajo la égida directa de las autoridades de turno, pero habilita a la aplicación de todas las políticas focalizadas, adaptando la currícula liceal al interés y objetivos de las autoridades centrales de ANEP, a través de un rígido cuerpo inspectivo y directores “gestores” (con capacidad de decidir, por ejemplo, los docentes que trabajarían en “su” institución)
Ese modelo “gerencial” se vería potenciado por una normativaque flexibiliza el vínculo laboral de los trabajadores con la ANEP, al tiempo que se endurece su dependencia para con las autoridades liceales. En tal sentido deben interpretarse
las iniciativas para introducir cambios en la elección de horas y el Estatuto Docente.

La implementación de estos objetivos e instrumentos ha sido retrasada por la tenaz resistencia de los trabajadores de ANEP, especialmente los organizados en ADES y FENAPES. Este sector viene batallando en defensa de la Educación estatal, no obstante el aislamiento político a que lo somete la dirección oficialista del PIT – CNT y de la campaña de ataques públicos que le destinan las empresas de medios de comunicación, los funcionarios del gobierno y los operadores políticos que responden a la “multipartidaria”. Desde los partidos políticos existe un consenso para excluir a los sindicatos de la educación en la discusión sobre el diseño, implementación y evaluación de políticas educativas, no considerándolos un interlocutor válido. Contrariamente, estos temas son materia de acuerdo entre los partidos políticos.

La “precondición” para avanzar con el plan de transformaciones es quebrar la resistencia de los trabajadores docentes. Esta tarea ya comenzó en 2014, siguiendo los lineamientos del gobierno de Mujica, el CES ha intentado adelantar todo lo posible en esta orientación, a través del fortalecimiento de su cuerpo inspectivo, que no es otra cosa que la profundización de la política represiva desarrollada a través de la acción de directores de liceo e inspectores, un intento de preparar el terreno para que al momento de avanzar con las reformas, los que mandan encuentren la menor resistencia posible.

ADES Montevideo ha respondido enérgicamente este ataque, denunciándolo en todos los medios y enfrentándolo en todos los terrenos, pero la única forma de triunfar es fortalecer la organización sindical, colectivizando y debatiendo este asunto con todos los trabajadores, sumando nuevos compañeros al sindicato, estimulando la participación de los afiliados en todos los organismos sindicales (núcleos, asambleas, comisiones, etc.), defendiendo a ultranza y en los hechos la independencia y democracia políticas que deben regir la vida de las organizaciones sindicales y enfrentando desde lo colectivo a la prepotencia y autoritarismo de las autoridades. Este momento y los que se avecinan no dejan lugar para la falsa ilusión ni para la claudicación, por eso, mientras los enemigos de la educación popular preparan su ataque, los trabajadores nos organizamos para que el futuro educativo de nuestros hijos sea digno y venturoso.

A pesar de los discursos de las autoridades de la educación, de las recorridas por distintos liceos y la retórica conciliadora y “eficiente”, debemos denunciar la situación laboral a la que hemos sido expuestos, que trajo consecuencias económicas y alteró las condiciones de trabajo de los docentes.

Podría decirse que hemos asistido a la elección de horas (designación de horas para el año lectivo 2014) más caótica de los últimos años dado que han confluido diferentes factores, entre los que destacamos: falta de funcionarios con la formación
necesaria como para trabajar de la mejor manera; elaboración de calendarios de horas con criterios políticos y no administrativos, que en múltiples oportunidades eran contrarios a la normativa vigente (se “salteaban” una o más categorías, por ejemplo); la dirección de gestión del CES desconocía los topes de horas, impuso pautas que no tenían validez jurídica, entre otros abusos y demostraciones de incompetencia para ese rol; varios compañeros tuvieron problemas para que les designaran horas por diferentes causales (licencias maternales, por ejemplo) y un largo etcétera . En pocas palabras, se violentaron todos y cada uno de los derechos laborales que se han adquirido fruto de la lucha.

A pesar de que las horas docentes fueron enviadas en tiempo y forma, el CES procedió al ocultamiento de las mismas, para manejar cifras exorbitantes de horas designadas (el 95% al mes de marzo). Varios ejemplos, nos permiten revelar la política sistemática de manipulación de las horas vacantes, con lo que las autoridades buscan, una vez más, cercenar la capacidad de optar de los trabajadores, a través de absurdas estratagemas.

Estas situaciones de maltrato y “acomodo” se agudizan con los sectores más desprotegidos y vulnerables del profesorado: interinos en sus diferentes categorías y practicantes. Son modificados arbitrariamente los topes de horas por asignatura, les
ofrecen sólo las horas que el sistema quiere que tomen, no les muestran los horarios en aquellos lugares donde están elaborados y todavía, si sufren alguna coincidencia, son obligados a renunciar a las horas, perdiendo su fuente laboral -con la anuencia de la burocracia sindical que por omisión, falta de presencia en las instancias claves o por resoluciones contrarias a detener las instancias de elección fraudulentas, ha permitido que esto suceda. A esto sumamos el desconcierto que genera estar en pleno proceso de designación a veinte días de comenzadas las clases.

Meses después, denunciamos que, a pesar de que el CES se comprometió a publicar los escalafones docentes al 30 de agosto, estos aparecieron publicados (con errores) a fines de octubre.

En otro orden de temas, han sido declarados personas no gratas varios inspectores de Institutos y Liceos. Esto se debe al trato despótico propinado a los docentes, así como su papel omiso frente a las problemáticas en los liceos. Estas actitudes responden a una línea de acción generada desde el Consejo de Educación Secundaria, expuesta por la directora general Celsa Puente cuando sostuvo públicamente que “esto no es cogobierno” y “los docentes deben reconocer sus límites”, es decir, aceptar sumisamente cualquier plan o proyecto inconsulto, permitir que la labor docente sea denostada, que los compañeros sufran los ataques de un sistema que pretende re-organizarse para ser cada vez más eficiente para los intereses del capital.

Se han dado múltiples problemáticas en diferentes liceos que han sido denunciadas por todas las vías correspondientes y han merecido un enérgico accionar por parte de nuestro sindicato, aunque las autoridades son renuentes a proveer los insumos más básicos. Son necesarios algunos ejemplos, los compañeros del liceo 50 ocuparon dos veces para denunciar cuestiones tan básicas como la carencia de un portero y de un cerco perimetral, enfrentándose a una prepotente y despótica dirección liceal en varias oportunidades.

Se han presentado desde nuestro sindicato múltiples denuncias en torno al funcionamiento de dos departamentos de especial importancia: Jurídica y Hacienda del CES.

En el caso del Departamento de Jurídica se han planteado situaciones de presión y acoso a compañeros que han denunciado irregularidades en diversos ámbitos. Estos procedimientos escapan a la legalidad y colocan a los docentes como acusados, indagándolos con prepotencia durante interrogatorios extensos.

Por su parte el Departamento de Hacienda debe ser intervenido con celeridad, dado que su accionar es funcional con el maltrato que antes denunciamos. Compañeros que siguen cobrando cifras inferiores por trámites que se “pierden”, a los que se les liquida erróneamente mes a mes. Esta situación se ve reforzada por el escaso número de trabajadores con que cuenta este departamento, al que año a año le restan personal. Es clara la línea a la que apuntan las autoridades del CES: enormes gastos en asesores y cuerpos inspectivos, en políticas focalizadas al tiempo que se procede a una reducción del presupuesto en departamentos clave para los trabajadores de la enseñanza secundaria.

Ante la injusticia, es necesario organizarse y porque luchar, es nuestro trabajo, porque son las clases de nuestros estudiantes y porque no tenemos porqué ser cómplices de los tejes y manejes pre y post electorales, ni del clima de inestabilidad que se pretende generar por parte de las autoridades.

Presupuesto y condiciones laborales.

1° de mayo - 2

Desde la crisis de 2002 la economía regional y más aún la uruguaya, ha “crecido” notoriamente, de un PIB de 11,000 millones de dólares, se ha pasado en el 2013 a más de 51,000 millones de dólares.

Si bien, en términos numéricos, el PIB se multiplicó casi 5 veces,en términos relativos esto es falso, puesto que el dólar ha disminuido su precio con respecto a la media desde el 2002. No es lo mismo lo que se puede comprar hoy con un dólar que lo que se podía adquirir hace 10 años.

El aumento en el precio de los commodities, ha permitido un importante aumento en la tasa de ganancia de los capitalistas. Los dueños de los grandes capitales han absorbido la mayor parte de este crecimiento, fruto del desigual reparto de la riqueza promovido por el gobierno -exoneraciones fiscales a toda inversión extranjera directa que compromete nuestra soberanía y nuestras riquezas (UPM, forestación, soja transgénica), secreto bancario, zonas francas-, manteniendo una política continuista en materia económica.

En contraposición, la mitad de los asalariados gana menos de 14.000 pesos, cuando una canasta familiar ronda los $60,000; el 49% de los niños sigue naciendo con por lo menos una necesidad básica insatisfecha según los datos de la UDeLaR.

En este contexto, el presupuesto educativo sigue siendo insuficiente. A pesar de la propaganda que plantea permanentemente un presupuesto de 4,5% del PIB, es necesario hacer algunas aclaraciones: -el 70% del presupuesto educativo se destina a ANEP, el 17% a UDELAR, un 9% a la administración central (educación militar, policial y diferentes subsidios), un 2% al Plan Ceibal, un 2% a la educación no formal, 1% a asignaciones familiares. Esto implica que el presupuesto para ANEP y UDELAR, apenas alcanza el 4, 05%, parte de esto es un subsidio a BPS y al Fondo Nacional de Vivienda, equivalente a 0,65% que la educación no percibe, con esto se ejecuta directamente 3,36% del PIB. Si bien hay un leve aumento en términos absolutos, este no llega a cubrir las necesidades fruto del incremento de la cantidad de estudiantes, locales y trabajadores de la educación.

Tomando en cuenta el indicador de prioridad fiscal, en el que se visualiza la importancia que el gobierno le asigna a los diferentes sectores del Estado, queda patente que no hay un aumento exponencial como se ha publicitado. Tal como indica la gráfica, no se ha alcanzado el presupuesto de 1973 (con miles de estudiantes menos). Esto confirma que el crecimiento de los ingresos del Estado (que no acompasa el crecimiento del PIB) no se ve reflejado en el presupuesto educativo.

Infraestructura

1° de mayo - 3

Durante el año 2013 los liceos 13, 18 y 45 fueron objeto de reparaciones de fondo, sin embargo aún son muchos los establecimientos liceales que ameritan tales intervenciones, algunos actualmente se encuentran en un estado deplorable.

En el presente periodo de gobierno se han construido 5 locales nuevos: los liceos número 17, 33, 54, 70 y 73 teniendo en cuenta que la ley de presupuesto quinquenal preveía la construcción de más de 40 liceos en todo el país. Cabe preguntarse ¿en qué se gasta el dinero votado para la edificación de los liceos que no se llevaron a cabo?

Los relativos avances en materia de infraestructura son fruto de la denuncia y las acciones emprendidas por nuestro sindicato.

El presupuesto quinquenal que se define en el 2015 deberá contemplar la construcción, reparación y mantenimiento de un número de edificios acorde a las necesidades planteadas.

Desde la Agrupación 1° de Mayo creemos que es preciso abordar una serie de tareas: continuar como hasta ahora de forma consecuente y coherente en la lucha por un sindicalismo de clase, con una correlación de fuerzas desfavorables pero con aspectos muy alentadores, por ejemplo: la huelga de los trabajadores de la enseñanza del pasado año que desnudó la política del actual gobierno y al propio tiempo puso en escena dos concepciones, dos tácticas sindicales.

Por un lado, la del sindicalismo apéndice del gobierno, oficialista (sectores no homogéneos y con contradicciones) y de conciliación, y por otro, la lucha franca y frontal sin vacilaciones partiendo de una justa caracterización coyuntural y de gobierno. Confiando en este análisis, apostamos a la reserva y la potencialidad de la lucha de los trabajadores, las cuales nos han tenido como activos protagonistas. También esta rica experiencia –boicoteada por algunos y subestimada por otros- nos pone de cara a nuevos desafíos. A saber, una necesaria e imprescindible síntesis política e ideológica, la cual se debe materializar en participación activa y organización.

La agrupación 1° de Mayo impulsó sin cortapisas esta lucha (como lo hace desde
hace años) tantos en ADES Montevideo y en FENAPES, a pesar de las dificultades. Estas valoraciones nos exigen estar a la altura de un año 2015 en la preparación de un gran conflicto, no sólo por presupuesto quinquenal y salario, sino también para enfrentar la feroz embestida que se manifiesta y se seguirá manifestando como una reforma educativa acorde con el modelo imperante.

¡En defensa de la Educación Pública, la de los hijos de los trabajadores!

¡Por presupuesto, salario y condiciones dignas de trabajo!

¡Derogar la actual Ley de Educación!

 ¡Arriba los que luchan!

-AGRUPACI ÓN 1°DE MAYO-

Octubre, 2 0 14.