8 de Marzo: Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Cada 8 de Marzo se conmemora en buena parte del mundo el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. El Día Internacional de la Mujer, que tiene sus orígenes en los movimientos de mujeres de finales del siglo XIX, que luchaban por el derecho al voto femenino, sin ningún tipo de restricción basada en el nivel de riqueza, propiedades o educación. Sin embargo, los orígenes exactos de la fecha elegida para la celebración son motivo de discusión.
Algunos relacionan la fecha al Women’s Day que las socialistas estadounidenses celebraban desde 1908, cuya finalidad era la reivindicación del derecho al voto para las mujeres. El Partido Socialista Americano designó el último domingo del mes de febrero, día 28 de 1909, como Woman’s Day, para reivindicar el derecho de las mujeres al sufragio, que fue otorgado en 1920 al aprobarse la Decimonovena Enmienda de la Constitución Estadounidense.
Hay quienes vinculan el origen de la celebración a una manifestación de trabajadoras del sector textil en la ciudad de Nueva York, en 1857. Sin embargo, hay quienes afirman que la referida manifestación tuvo lugar el 27 de septiembre de 1909, cuando los empleados textiles hicieron una huelga de trece semanas hasta el 15 de febrero de 1910, en demanda de mejoras laborales.
Otros relacionan el origen de la celebración a un incendio ocurrido el citado día del año 1908 en una fábrica textil de Nueva York, provocado por el propio empresario ante las obreras declaradas en huelga y encerradas en el inmueble. Este origen es discutido por quienes señalan que el referido incendio se produjo en la fábrica de la Triangle Shirtwaist Company, donde murieron muchas mujeres, la mayoría chicas inmigrantes de entre 17 y 24 años, pero no fue el 8 de marzo de 1908, sino el 25 de marzo de 1911, dos días antes a la primera celebración del Día Internacional de la Mujer.
Finalmente, hay quienes conectan la conmemoración con la propuesta presentada por Clara Zetkin en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague los días 26 y 27 de agosto de 1910, para organizar la celebración de un Día Internacional de la Mujer, que se concretó el 19 de marzo de 1911 en Austria, Alemania, Dinamarca y Suecia. En los primeros años, la celebración se festejaba en fechas diferentes según los países, pero en 1914, a propuesta de las feministas alemanas, se celebró por primera vez el 8 de marzo en Alemania, Suecia y Rusia.
La Revolución Rusa de 1917 tuvo una gran influencia para la universalización de la celebración, gracias a que fue un 8 de marzo que las mujeres se amotinaron ante la falta de alimentos, contribuyendo al proceso revolucionario que acabaría en el mes de octubre de ese mismo año.
Cuando se celebró el primer Día Internacional de la Mujer en 1911, participó más de un millón de mujeres. Además del derecho a voto y a ocupar cargos públicos, demandaban el derecho a trabajar, a la enseñanza vocacional y el fin de la discriminación en el trabajo.
Han pasado más de cien años, y aunque ha habido avances sustantivos, queda mucho por andar. En nuestro ámbito laboral, las autoridades sostienen desde hace años una política que desconoce los derechos de las compañeras profesoras, que son mayoría en nuestro gremio. A modo de ejemplo, no se considera licencia por maternidad a la que se extienda a la mujer embarazada para que no trabaje como forma de cuidar su vida y la de su hijo, ni se respeta la legislación existente en materia de lactancia.
En este sentido, corresponde el saludo a las compañeras de la Comisión de Asuntos Laborales de ADES Montevideo, que organizaron y entregaron ante el CES un petitorio para la extensión del medio horario por lactancia por el período que el niño lo necesite, como establece la normativa internacional que Uruguay ha firmado.
No podemos dejar de mencionar que dos resoluciones recientes del CES atentan contra la condición de mujeres de las compañeras docentes.
En primer lugar, el llamado a efectividad en cargos de adscripción realizado en noviembre de 2012, que marginaba a todos los compañeros que en los últimos tres años superaron las 40 faltas por causales contempladas en el EFD (artículos 70 y 71) y que, por lo tanto, no les son imputables como de­mérito. De esta forma, el CES excluía del concurso a compañeras que previo a su licencia por maternidad debieron tomar licencia médica porque su embarazo era de riesgo, así como a las compañeras que tomaron licencia médica por depresión post parto. Saludamos, pues, a los compañeros que rápidamente informaron de tan grosera irregularidad, a quienes respaldaron y replicaron la denuncia en cualquier ámbito, pues gracias a ello fue posible dejar sin efecto el llamado y comprometer a las autoridades a crear un ámbito de negociación en el cual discutir nuevas bases.
En segundo lugar, las pautas de elección de horas aprobadas por el CES en diciembre de 2012 condenan a los compañeros interinos al desempleo si no pueden asistir el primer día de clase, sin importar que estén haciendo uso de una licencia que les corresponde en tanto trabajadores en un sistema de derecho. De esta forma, las compañeras embarazadas a las que un especialista les ordenó mantener quietud perderán su trabajo, justo cuando más lo necesitan. El CES cobija así un mecanismo perverso, que utiliza a las mujeres cuando les conviene, y que las expulsa cuando deciden ser madres. Una canallada contra la que exhortamos a todos a movilizarnos.

¡Salú mujer trabajadora!
¡Arriba las que luchan!

Comisión de Prensa y Propaganda de ADES Montevideo