A las compañeras y compañeros docentes de todos los rincones del país

Compañeras y compañeros docentes de todos los rincones del país:

La Asamblea General de ADES Montevideo, máximo órgano de discusión y decisión de nuestra filial, desea compartir con todos ustedes algunas consideraciones.

Como seguramente sepan, nuestra filial atraviesa actualmente un conflicto con las autoridades del CES en relación con la proyección de grupos para 2019, en la que los liceos de Montevideo perderían más de 50 grupos (sin considerar el Plan 94, donde también hay recorte), y con la imposición inconsulta de planes de estudio en liceos cuyos núcleos sindicales han rechazado explícitamente esta modificación. No somos la única filial que padecerá un recorte, e incluso los compañeros que circunstancialmente no verán afectadas sus condiciones de trabajo de modo inmediato, también han expresado -a través de las resoluciones de nuestra última AGD- que comparten de todas formas esta preocupación y rechazan en términos generales el recorte de grupos.

Desde luego, hay compañeras y compañeros de otras filiales que pueden albergar fundados reparos respecto de la oportunidad o pertinencia de las medidas de lucha que ha llevado adelante ADES Montevideo en este contexto, como también puede haberlos -y los hay- a la interna de nuestra filial. Sin perjuicio de esto, estas medidas fueron adoptadas de pleno derecho, en el marco del más amplio respeto a la democracia sindical, y en el seno de los ámbitos orgánicos que nuestros estatutos preveen para ello, y que garantizan formalmente la expresión y la discusión crítica de todas estas opiniones y visiones.

Las autoridades del CES han resuelto suspender las negociaciones en torno a la matriz de grupos a nivel nacional, en tanto ADES Montevideo continúe con las medidas de lucha. Esta actitud prepotente sólo puede ser calificada como lo que de hecho es: un chantaje. Su objetivo es patente y claro: dividir al sindicato docente y aislar a nuestra filial, tomando a los ámbitos de negociación como una suerte de rehén que es posible sacrificar si una filial (en esta caso la nuestra, pero esto es meramente circunstancial) no modifica su postura.

No hace falta aclarar que, en tanto compañeras y compañeros docentes que también vivimos de nuestro trabajo, entendemos perfectamente la importancia de contar con verdaderos ámbitos de negociación donde discutir las condiciones en las que este trabajo se lleva adelante. Entendemos también la importancia que tiene el proceso de elección de horas, así como la natural ansiedad que este proceso genera en todo el cuerpo docente. Pero, paralelamente, tenemos la obligación de hacer nuestra la resolución del Congreso de la FeNaPES que ratifica la ausencia de contraposición entre la negociación y la movilización. El intento divisionista de las autoridades no puede sobreponerse a esta concepción, afirmada democráticamente en el máximo órgano resolutivo de nuestra Federación.

No podemos pretender desconocer las diferentes realidades que exhibe nuestro sindicato. Tampoco pretendemos imponer nuestras decisiones sobre las demás filiales, ni es nuestra intención perjudicar a las compañeras y compañeros que las integran, como consecuencia de nuestras resoluciones. Pero tampoco podemos permitir que triunfe la prepotencia y el autoritarismo.

La defensa de la educación pública, y la defensa de sus trabajadoras y trabajadores, es un objetivo que nos aglutina a todas y todos. En el acuerdo o en la discrepancia táctica, hacemos un llamado a las compañeras y compañeros de todo el país a rodear de solidaridad el conflicto en el que nos encontramos, a rechazar contundentemente el divisionismo y el chantaje por parte de las autoridades, y a demostrar -como tantas veces lo hemos hecho- que la unidad no es mera declaración, sino concepción y, ante todo, práctica.

¡Arriba la clase trabajadora y sus sindicatos!

Asamblea General de ADES Montevideo