Agrupación Primero de Mayo: “La independencia de clase y la unidad de los que luchan”

LA INDEPENDENCIA DE CLASE Y LA UNIDAD DE LOS QUE LUCHAN

Quienes integramos la Agrupación Primero de Mayo consideramos que es, y cada vez más, un espacio de referencia para el conjunto de los militantes de Ades Montevideo y de la Fenapes, La agrupación desde hace más de dos décadas se ha caracterizado por impulsar las luchas de los trabajadores de la educación, manteniendo sus principios de coherencia, consecuencia e independencia de clase, estando “de un solo lado, del lado de los trabajadores de la educación”.

Fue la Primero de Mayo la que hace diez años atrás impulsó la ocupación de los lugares de trabajo para luchar por todos y cada uno de los derechos de los trabajadores de la educación -específicamente a partir de la prolongada y exitosa ocupación del liceo 62, logrando la separación del cargo de una directora fascista y anti-sindicato-. Ese método, criticado y atacado en su momento, hoy forma parte no sólo de Ades Montevideo sino también de la Fenapes y otros sindicatos de la educación. Por esto y por estar siempre en todas las instancias de lucha la agrupación es un referente del sindicato.

Este año propusimos a la Asamblea General de Ades Montevideo y a la AGD de la Fenapes medidas de lucha tendientes a profundizar el conflicto por presupuesto -concretamente el paro por tiempo indeterminado-. Consideramos que la presión se debe realizar al Poder Ejecutivo y al MEF, para que se envíe un mensaje presupuestal al parlamento que contemple nuestras reivindicaciones.

La Rendición de Cuentas que se vota en el “cementerio de las ilusiones”no hace más que confirmar que una vez que el Proyecto de Ley ingresa al parlamento no se modifica salvo en cuestiones intrascendentes, sellado a cal y canto con la mano de yeso de la bancada oficialista y otros legisladores que también acompañan. Esto demuestra que la táctica de subordinar las luchas obreras al parlamento no es más que una concepción liberal, y que este tipo de síntesis se debería realizar a la inversa, es decir en un flujo trascendente de grandes luchas obrero-populares.

El análisis de la coyuntura que hemos efectuado nos permite una vez más afirmar que estos gobiernos progresistas se han revelado como lo dijimos en un material de agosto de 2003: “El inminente gobierno del Frente Amplio, más allá de la honestidad de algunos compañeros y las buenas intenciones de otros, será un gobierno continuista y neoliberal, bailando al son del Imperialismo”, postergando las reivindicaciones históricas de cambios sociales profundos, otrora bandera irredenta de la supuestamente o de lo que se autoproclamaba la izquierda sempiterna.

En el momento actual la mayoría de los partidos políticos han puesto el eje fundamental en las elecciones de 2019, en la supuesta alternancia de los partidos en el gobierno, pero que en última instancia mantendrá el status quo.

Pero no sólo se han postergado los cambios sociales imprescindibles, en el anca del caballo de Troya conducido por el FA se ha profundizado la penetración de la ideología liberal a través de programas lavados, que si bien toman importantes temas como la “agenda de derechos”, han negado la lucha de clases como el motor de la historia.

Se presenta al capitalismo como una única alternativa, al decir de Francis Fukuyama “El final de la Historia”. Estas concepciones y los partidos políticos del progresismo han logrado en gran medida una lobotomía ideológica en la cabeza de los trabajadores, impulsando movimientos sindicales reformistas, conciliadores, furgón de cola de los gobiernos progresistas. Se trata de sustituir el paro y la huelga por la negociación, la “balota” en lugar de los arcabuces; en última instancia desarmar a la clase obrera y el pueblo. Estas concepciones se expresan en la mayoría del movimiento sindical, donde el método principal es “yo voto, tú votas, él me representa”, es decir matar la concepción militante y transformadora.

A pesar de lo antedicho, un análisis creador demuestra que existen condiciones para revertir este proceso, para volver a poner como eje principal la contradicción entre capitalistas y trabajadores. Entendemos que en esta etapa histórica hay que mantener principios, dar una profunda batalla ideológica a pesar de las dificultades, no temer nadar contra la corriente reivindicando los principios revolucionarios sin ningún tipo de concesiones. Los sindicatos deben ser escenario de esa batalla, en particular en aquellos de organismos de la educación pública, la de los hijos de los trabajadores.

En la Primero de Mayo confluyen compañeros de distintas corrientes políticas e independientes, convencidos de que la unidad de acción del clasismo debe solidificarse y golpear como un solo puño. Por esto nos preocupa cualquier fragmentación, por mínima que sea, que atomice a los sectores combativos y clasistas, apostando a que el debate franco y honesto de las posiciones políticas contribuyan a reagrupar y no a dividir.

Porque si el presente es de lucha, el futuro es nuestro. ¡Arriba los que luchan!

Fraternalmente:

Agrupación Primero de Mayo de Ades- Fenapes- Pit- Cnt.

Octubre de 2018.