CENTROS DE LENGUAS EXTRANJERAS DEL CES EN CONFLICTO

Los docentes del Programa Centros de Lenguas Extranjeras vemos con suma preocupación una serie de medidas tomadas por el CES que conducen al progresivo desmantelamiento  de los CLE.

Consideramos que el aprendizaje de lenguas extranjeras es una forma de inclusión social, en el sentido de que se democratiza el acceso a un conocimiento que hasta no hace mucho tiempo estaba reservado para ciertas elites que podían pagarlo o para  familias que no siendo parte de esas elites, hacían un gran esfuerzo para que sus hijos tuvieran esa formación.

En 1996, el Estado uruguayo crea este programa, que comenzó enseñando francés, italiano y portugués. Luego, se sumó alemán y, más recientemente, la lengua de señas uruguaya. Muchas personas a nivel institucional se refieren a la situación lingüística de nuestro país como monolingüe, en el sentido del predominio del idioma español. En tal sentido, frecuentemente se desconoce el particular contexto lingüístico fronterizo, así como la situación de las personas sordas. Tampoco podemos ignorar el papel del idioma italiano, como lengua de herencia de una porción significativa de la población.

La creación de los Centros de Lenguas tiene que ver con el tratado del Mercosur, firmado en 1991, en el que los países miembros se comprometen a enseñar las lenguas oficiales de los países que lo componen. En el caso de Brasil, único país lusófono, debe enseñar idioma español y, los hispanohablantes, deben enseñar portugués. Desde el 31 de octubre de 2016, Uruguay se integra como miembro observador a la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP). Este también es uno de los motivos por los cuales consideramos que es importante que existan los Centros de Lenguas Extranjeras.

Desde 2012, nuestro país suscribió otros acuerdos internacionales, por ejemplo, con la Organización Internacional de Países Francófonos, en los que también se compromete a llevar adelante políticas lingüísticas y culturales vinculadas con esta lengua.

Cabe recordar que desde 2005 la Unesco tiene previsto que cuando Uruguay suscribe estos acuerdos internacionales se debe facilitar a la ciudadanía diferentes instancias de aproximación a las lenguas y a estas culturas.

Los Centros de Lenguas Extranjeras existen desde hace veintidós años. En Montevideo existen seis y hay uno por departamento, con excepción de Lavalleja. En Canelones solo hay uno en Solymar. Hace años que consideramos necesario que se abra un Centro en Las Piedras para atender a esa gran comunidad, pero no hemos obtenido respuesta.

En este 2018 se están presentando complicaciones en la situación funcional, que nos preocupan. Vemos una enorme distancia entre discurso y realidad, porque las medidas que se están tomando progresivamente van hacia a una reducción del Programa.

En los Centros de Lenguas Extranjeras los docentes trabajamos nuestras horas de clase, y hasta el año 2017 teníamos una hora de coordinación por cada uno de nuestros grupos. Eso nos permitía realizar trabajos esenciales: elaboración de materiales y pruebas de evaluación; organización de intercambios a nivel internacional; tutorías para los estudiantes que deben rendir exámenes internacionales; etc. Ahora, por una decisión del Consejo, en lugar de la hora de coordinación por grupo, cada docente tendrá únicamente una hora –en realidad 45 minutos- independientemente del número de grupos que tenga. Además, hasta el momento esa hora – totalmente insuficiente- no ha sido otorgada ni liquidada en nuestros sueldos.

Los Coordinadores de los Centros han sufrido también un recorte en su carga horaria y para no ver afectado su salario deben tomar horas de clase en el mismo centro que dirigen. Esta medida, sumada al retiro de las horas de apoyo ha provocado problemas de funcionamiento, dado que en las horas en que el coordinador está en clase el centro permanece acéfalo, sin control de ningún tipo.

Durante estos veintidós años, hemos hecho un enorme esfuerzo para visibilizar este acceso a las lenguas extranjeras,  recorriendo clase por clase, para que los estudiantes tengan derecho a conocer esta oportunidad de formación. Pero no notamos apoyo por parte del Consejo de Secundaria, aunque siempre pensamos que ésta debería ser una experiencia que el Consejo de Educación Secundaria se enorgulleciera de mostrar, porque se trata de una oportunidad bastante inédita, incluso en el mundo.

Por diferentes vías se ha solicitado al Consejo que nos ayude a difundir la tarea que desarrollan los Centros. Hemos pedido que en la boleta de inscripción se incluya un espacio para marcar si es de interés del estudiante inscribirse en el Centro de Lenguas Extranjeras. Pero no lo hemos logrado, pese a que es algo tan simple. Desde el comienzo de este programa la responsabilidad de la difusión de nuestros cursos, ha estado casi exclusivamente a cargo de los docentes. Es muy poco el apoyo que nos ha dado el Consejo en esta tarea. Este año por ejemplo no se imprimieron los volantes para realizar la difusión, a pesar de haber sido solicitados con la debida antelación.

En el Instituto de Profesores Artigas se dictan cursos de profesorado de Francés, Italiano, Portugués y se va a abrir Alemán en 2019. Es decir que hay una línea de expansión en la formación de docentes, pero una línea de reducción del espacio donde se enseñan esos idiomas. Esas contradicciones deberían corregirse.

Otra necesidad imperiosa es habilitar concursos docentes. En la década del noventa los profesores de francés tuvieron el último concurso que les permitía efectivizarse; no ha habido concurso para los docentes de portugués a pesar de existir un número importante de egresados.

Sentimos que en los hechos el Centro de Lenguas Extranjeras se está desmantelando, fundamentalmente a través de la eliminación de franjas horarias y grupos, que impiden el acceso, en unos casos y la continuidad en otros, a esta oportunidad de formación de miles de estudiantes en el país. Y a ello se llega no solamente recortando, sino también no apoyando, no respaldando, no potenciando, no mejorando, no ampliando, como sucede actualmente.

En documentos de la Administración Nacional de Educación Pública, del Consejo Directivo Central, se propone un país plurilingüe para 2030; En dichos documentos se plantea que para alcanzar la calidad de plurilingües los ciudadanos conocerán una lengua extranjera de comunicación internacional (inglés), una lengua de comunicación regional (portugués) y una tercera lengua extranjera vinculada a sus intereses personales (italiano, francés, alemán u otras). Las medidas que se están tomando no parecen tender hacia el alcance de esa meta.

Solicitamos por esta vía el apoyo de la comunidad educativa en general, de padres de nuestros alumnos y ex alumnos para que el acceso al aprendizaje de las lenguas extranjeras en la educación media pública siga siendo una realidad y un derecho.

 

                                                                       NÚCLEO SINDICAL CLE MONTEVIDEO – SOLYMAR

ADES – FENAPES

Abril 2018