Comunicado de la Agrupación Ferrer i Guardia sobre las Circulares de Permanencia de los estudiantes

El pasado 18 de marzo, se llevó a cabo una instancia de negociación entre una delegación del Comité Ejecutivo de FENAPES y el CES, de la cual resultaron diferentes acuerdos, entre ellos una flexibilización de la Circular de permanencia de los estudiantes en los liceos, y una propuesta de calendario lectivo para Secundaria a elevar a CODICEN.

La Asamblea General de ADES Montevideo reunida el 4 de marzo había resuelto que se realizaría un paro general de 24 horas el martes 29 de marzo, con Asamblea, si dos días antes el CES no había publicado el calendario anual (indicando fechas de finalización de cursos, períodos de exámenes y vacaciones para estudiantes) y, además, no había derogado la Circular de permanencia de los estudiantes en los liceos.

En la reunión extraordinaria de la Comisión Directiva de ADES Montevideo, realizada el 21 de marzo, se adoptó la resolución de dejar sin efecto la medida de paro con Asamblea. En el marco de un profundo respeto a las diferencias de opinión, corresponde que informemos a los compañeros que los representantes de la Agrupación Ferrer i Guardia no acompañaron con su voto dicha resolución.

La razón por la cual entendemos que las medidas de lucha debían mantenerse es que, más allá de cierta flexibilización, la Circular de permanencia, que es parte de una reforma autoritaria, afecta de manera muy negativa al funcionamiento de las instituciones y violenta las condiciones de trabajo de cientos de compañeros, continúa plenamente vigente.

En primer lugar, la reclusión forzosa de los estudiantes en un liceo aunque no haya docentes que puedan compartir con ellos una instancia formativa tiene su raíz en una resolución del CODICEN, de febrero de 2015. Tal resolución, lejos de ser derogada, fue recientemente reafirmada en todos sus términos por el Consejo que preside la ANEP.

En segundo lugar, si bien la Circular de permanencia del CES fue flexibilizada en sus condiciones de aplicabilidad, tampoco fue derogada.

En tercer lugar, la Circular del CES del 18 de marzo, que vino a flexibilizar la dictada en febrero, está formulada en un lenguaje extremadamente ambiguo que no da garantías a los docentes que decidan no instrumentar la permanencia de los estudiantes. ¿Cuáles son los “máximos esfuerzos” para potenciar los tiempos pedagógicos y de permanencia de los estudiantes? Considerando que las circulares de permanencia de CODICEN y CES siguen vigentes, ¿qué significa que nos “invitan” a “enfatizar” en la permanencia de los estudiantes durante todo el horario educativo “en la medida de lo posible”? Entendemos que, a pesar de la flexibilización, seguimos sujetos a la arbitraria y cambiante voluntad política del director, inspector y consejero de turno.

En cuarto lugar, la Circular de permanencia dictada por el CES en el mes de febrero de 2016 iba acompañada de dos medidas adicionales que no han sido derogadas: la atribución de responsabilidad a los directores sobre lo que pudiese ocurrir a los estudiantes fuera del liceo durante el horario educativo, y la obligación de los directores de designar a un responsable por turno de hacer cumplir con la permanencia de los estudiantes. Consideramos que si estas dos medidas adicionales no son derogadas, entonces la Circular de permanencia sigue en pie.

En definitiva, sin desconocer que la flexibilización descomprimió el carácter imperativo de la permanencia de los estudiantes en aquellos liceos en que los núcleos sindicales se encontraban movilizados en contra de la Circular, afirmamos que la nueva disposición no provocó modificación alguna en la mayor parte de los liceos respecto a lo que ya venía sucediendo. Así lo confirman dos hechos: la constatación de que la Circular continúa imponiéndose en muchos centros, y la indicación verbal de la señora Celsa Puente a los directores de los liceos de que deben aplicar la Circular de permanencia en todos sus términos.

Si bien es cierto que la permanencia es sólo un aspecto del proyecto de reforma de las autoridades de la ANEP, lo cierto es que constituye una de las medidas de mayor impacto en la vida cotidiana de los liceos, y que posee una importancia central de cara al cumplimiento del objetivo meramente cuantitativo de retención de la matrícula, planteado tanto en la ley de presupuesto como en las promesas electorales de Tabaré Vázquez.

Convocamos a los compañeros a profundizar el debate en torno a este tema, pues la resistencia a las Circulares de permanencia supone, a la vez, luchar contra el proyecto de convertir a los liceos en guarderías, al tiempo que supone actualizar nuestro compromiso con la lucha por autonomía y cogobierno para la ANEP.