Comunicado de los docentes del Liceo 1 ante anuncio de supresión de un grupo de segundo año para 2017

En la pre-matriz para el año 2017 se elimina un grupo de 2do año en el turno vespertino. Esto implicaría que el año próximo los grupos de ese nivel sean de mayor cantidad de estudiantes, generando superpoblación, aunque se tenga en cuenta la distribución por turno. Esto atenta contra las condiciones de estudio y de trabajo pues es sabido que en los grupos más numerosos es mucho más difícil que todos los estudiantes se involucren en la dinámica de clase, que se genere un buen clima de trabajo, que se puedan llevar a cabo determinadas estrategias de enseñanza, que se pueda evaluar de la mejor forma posible, entre otros aspectos.

Pero a este argumento general se suman los fundamentos que se desprenden de las particularidades del Liceo N°1. Respecto al edificio, los salones de clase son pequeños, por lo que aumentar la cantidad de estudiantes por grupo llevaría al hacinamiento. Además, hay que tener en cuenta las características del estudiantado del Liceo y sobre todo del turno de la tarde. El Liceo forma parte de una zona en la que funcionan varios hogares, organizaciones dedicadas a la juventud, etc., de donde provienen muchos de los estudiantes, que viven importantes problemáticas familiares, socio-económicas… que obviamente repercuten en sus estudios y que por tanto requieren de una atención específica por parte del Liceo. A lo largo de los años, adscriptos, psicólogo, profesores de aula, etc., junto a toda la comunidad educativa, sin contar ni cerca con los recursos económicos necesarios, han trabajado con los estudiantes con el objetivo de que no se desvinculen del Liceo y fundamentalmente de que aprendan, que es lo primordial. Es gracias a este trabajo cotidiano y valioso que muchos estudiantes han salido adelante y han logrado mejorar. A su vez, la conformación de grupos pequeños ha favorecido el apoyo entre pares, generando vínculos que con frecuencia son los que ligan al estudiante al Liceo y por ende a los cursos.

Esto es posible solo si los grupos tienen un número adecuado de integrantes, por lo que 2dos superpoblados dificultarían ese trabajo personalizado con los estudiantes, que ya se prevé deberá ser intenso considerando las características de los 1eros. Además, se sobrecargarían de tareas los trabajadores, que dedican horas y horas, a cambio de muy bajos salarios y mucho tiempo impago, por el compromiso con esos jóvenes y con la educación.

¿Dónde queda el trabajo personalizado, el respeto por la diversidad de estudiantes, a la que tantas veces se hace referencia desde las mismas autoridades de la educación? Los discursos hablan mucho de “contener”, aun muchas veces relegando la función pedagógica que deben tener los centros educativos, pero a la hora de decidir solo tienen en cuenta criterios numéricos, como si los estudiantes fuesen fichas a distribuir, y todavía de forma diferencial, ya que si siguieran el mismo criterio cuantitativo para el turno matutino que para el vespertino deberían inclusive sumar grupos. Imponen una matriz, pues no hay consulta alguna a la comunidad educativa que es la que conoce en profundidad la dinámica del Liceo y a los estudiantes. Claramente, lo que hay detrás de la supresión de grupos es el recorte del presupuesto educativo, ya de por sí sumamente insuficiente, lejano al reclamo del necesario 6% del PBI.

Por estas razones, toda la comunidad educativa del Liceo N°1, reunida en sala, rechaza la supresión del grupo de 2do, que perjudicaría considerablemente las condiciones de estudio y de trabajo.

Sala del Liceo N°1 “José Enrique Rodó”