El “mundo del trabajo”

Ayer el viejo sabio volvió con su propuesta pedagógica revolucionaria. Mientras inauguraba una UTU en el barrio donde crecí dijo lo siguiente: los gurises no necesitan saber de Amenofis ni de Pericles, tienen necesidad de trabajar, de vivir ahora.

Entonces hay que formarlos para el “mundo del trabajo”, esa es su idea pedagógica, su propuesta para padres preocupados por llevar día a día el alimento a la casa y para gurises metidos en un mundo donde lo que importa es el consumo aquí y ahora. Apretar tuercas, cortar árboles, atender teléfonos, cavar en una mina.

El problema no es el trabajo ni el trabajador, sino el sistema económico que está detrás de esto. Formar operarios, sin idea del mundo en el que viven, sin idea de los procesos históricos que nos trajeron al presente, sin capacidad de análisis estructural de sus condiciones materiales y culturales. Trabajar, cobrar y obedecer. El pensar y el crear no aparece por ningún lado.

El viejo sabio salió una vez, en un tiempo y en un lugar de cuyo nombre no quiere acordarse, a hacer la revolución. Resulta evidente que ahora, que está del otro lado de la trinchera, debe evitar la reflexión. Es que en estos tiempos, pensar es la acción más revolucionaria que podemos cometer.

Rafael Fernández Pimienta