Absurda medida de realizar reuniones de evaluación los sábados o a contra turno. Por Benoit y Graffigna

Ante consultas de diferentes compañeros, decidimos volver a publicar el artículo que Carina Benoit y María Noel Graffigna escribieron hace un tiempo en relación a las nuevas disposiciones sobre cuándo realizar las reuniones de evaluación.

Respecto a la Circular Nº 3/2016 que comunica la Resolución Nº 16, Acta Nº 97 del 15 de diciembre de 2015 del Consejo Directivo Central, las abajo firmantes, integrantes de la Comisión de Asuntos Laborales, expresamos:

1- Puede inferirse que la finalidad de ubicar las reuniones de profesores y antecedentes “fuera del horario en el que los profesores dictan clases o en su defecto los días sábado” tiene por finalidad no interrumpir el dictado de clases curriculares. Pero debería analizarse si dicho propósito se cumple. Ante esto decimos:

a- La mencionada norma, objeto de análisis en estas líneas, está fundada en un acto administrativo anterior (Resolución Nº 8, Acta Nº 73 de fecha 15 de septiembre de 2015), por el cual se “encomendó a los Consejos de Educación Secundaria y Educación Técnico Profesional” distribuir las clases curriculares de lunes a viernes, permaneciendo los centros educativos abiertos los días sábado para actividades extracurriculares. Ante esto debemos advertir, considerando la información publicada en la página web del Consejo de Educación Secundaria, que no todos los liceos adoptaron dicha modalidad de funcionamiento. De donde surge claramente, que la finalidad de no interferir con el dictado de clases sería una afirmación que desconoce la realidad funcional de muchos centros educativos.

b- La carga horaria desempeñada por los profesores de educación secundaria no se circunscribe a la unidad docente contemplada en el EFD (20 horas de labor), siendo lo común que el profesor realice 40, 48, 50 y 60 horas de trabajo semanal. Consecuentemente, la tarea docente rara vez está circunscrita a un solo turno, desempeñándose el profesor en dos y hasta tres turnos por realidad laboral mayoritaria. Contemplando la situación referida, puede afirmarse que la participación en reuniones de evaluación realizadas a contra-turno compromete para muchos docentes la asistencia al liceo donde debió dictar clases curriculares e incluso a otras tareas públicas para las cuales no se justifica la inasistencia (situación esta última que merece, por esta razón, un análisis separado).

Vemos nuevamente cómo el propósito de evitar la “pérdida” de clases curriculares no se cumple. ¿Con base a qué datos o relevamientos oficiales concluye la administración que se pierden menos horas de clase disponiendo que las reuniones sean a contra-turno? ¿Cuántas horas de clases se pierden cuando las reuniones se hacen a contra-turno?

c- La asistencia a reuniones de profesores reviste carácter obligatorio, siendo la inasistencia sancionada con descuentos extraordinarios (Circular 25). No obstante, la asistencia a las reuniones de evaluación no es justificada por otros organismos públicos, incluso entre distintas dependencias de la ANEP.

Esto trae una realidad compleja para los trabajadores, quienes deben solicitar un día de licencia en otro empleo o afrontar una inasistencia para concurrir a las instancias de evaluación indicadas por la administración. ¿Corresponde que un trabajador pague con un día de licencia o con su salario la asistencia a otra tarea?

2- La realización de reuniones de evaluación los días sábado dudosamente evita la pérdida de clases y la administración no tiene un relevamiento para llegar a esta afirmación. Por otra parte, la realización de reuniones los días sábado desconoce la situación administrativa del desconcentrado, donde sólo algunos establecimientos no funcionan para el dictado de clases curriculares en dichas jornadas.

Las reuniones de profesores son instancias trimestrales, debiendo desarrollarse en todos los liceos, para cuya planificación se considera la categoría de los centros. Considerando liceos que tiene dieciocho grupos y son de primera categoría, ¿cuántas jornadas de sábado serían necesarias para llevar adelante las reuniones? Asimismo, durante estas jornadas los liceos de segunda y tercera categoría no pueden realizar sus reuniones. ¿Cuántas semanas deben transcurrir para realizarse todas las reuniones? Esto sin considerar que también pueden existir coincidencias con el Consejo de Educación Técnico Profesional. Evidentemente estas deberán realizarse entre lunes y viernes en muchos liceos, implicando inevitablemente la suspensión de clases aún cuando se realicen a contra turno, pues como señaláramos anteriormente, la carga horaria de un docente ronda en las 48 horas semanales, desempeñándose en más de un turno.

3- Extender la jornada del trabajador no debe ser en modo alguno un acto impago, voluntario o inherente a la función pública. Que las reuniones de evaluación sean una parte del trabajo docente significa que los profesores deben preparar en todos sus términos dicha instancia y asistir obligatoriamente, pero esto no debe habilitar una extensión impaga del tiempo trabajado.

4- La extensión de la jornada de trabajo es una disposición contraria a las condiciones de salud impuesta por el CES, y que no ha sido objeto de negociación con la Federación a través de la Comisión Nacional de Salud Laboral, al amparo de lo dispuesto por el  Decreto 291/07.

5- La disposición del CODICEN violenta la autonomía del desconcentrado, ordenando y reglamentando su actuación, por lo cual exigimos al CES no sólo que de publicidad a la mentada resolución, sino también que reconozca la autonomía de centro para confeccionar calendarios, negociando con sus trabajadores (al amparo de los dispuesto por la Ley 18.508).

RESUMIENDO: LA DISPOSICIÓN DE REALIZAR LAS REUNIONES LOS DÍAS SÁBADOS O A CONTRA-TURNO NO HA SIDO OBJETO DE NEGOCIACIÓN CON LA ORGANIZACIÓN SINDICAL, DESCONOCE LAS POSIBILIDADES REALES DE LA ADMINISTRACIÓN Y NO EVITA LA PÉRDIDA DE CLASES CURRICULARES, GENERANDO MÁS CAOS EN EL FUNCIONAMIENTO DE LOS LICEOS Y AFECTANDO LA SALUD DE LOS TRABAJADORES.

Por todo lo anteriormente expuesto, planteamos:

a- Exigir al Consejo de Educación Secundaria que las reuniones de evaluación deban realizarse dentro del turno correspondiente al grupo a evaluar.

b- En ningún caso el docente deberá realizar trabajo gratuito; por lo tanto, cuando exista coincidencia con la función, se encuentra subsanada la situación, pero en caso de no coincidir con la función, la asistencia deberá ser paga.

María Noel Graffigna

Carina Benoit

Agrupación Ferrer i Guardia