¿Por qué Fernando Pereira publica sueldos docentes?

Si recordamos la actitud de Pereira durante los conflictos educativos, no resultan para nada inocentes las declaraciones del actual presidente del PIT-CNT pensando en lo que será este 2017.

En los últimos días el presidente del PIT-CNT hizo uso de su página en las redes sociales para expresar que en los últimos 12 años (o sea desde que el FA llegó a la presidencia), los salarios de los trabajadores de la educación aumentaron entre 75% y 102%. Seguramente Pereira esté en lo cierto en cuanto a números, teniendo en cuenta que los trabajadores de la educación eran uno de los sectores peor pagos durante la crisis de 2001-2002, de tal manera que ocupábamos uno de los últimos lugares del continente en cuanto a salarios docentes.

Pereira no es ingenuo al destacar el periodo en que el FA fue gobierno; justo en un año que la derecha se envalentona internacionalmente y las encuestas muestran con posibilidades reales a partidos opositores. Recordémosle a Pereira que en 2005 el PIB nacional rondaba los 17 mil millones de dólares y actualmente está en unos 55 mil millones, con un crecimiento mayor al 300% en dicho período. ¿Acaso los salarios acompasaron ese crecimiento? ¿Quiénes son los realmente beneficiados por los gobiernos FA?

Ante un año de lucha presupuestal Pereira abre el paraguas

En este caso el presidente del PIT-CNT se dedicó a destacar el crecimiento salarial de la educación y agregó “Nos ha dado mucho trabajo alcanzar todos estos objetivos … nos hemos movilizado, hemos luchado”.

Detengámonos a pensar dos aspectos mientras recordamos cómo actuó Pereira cuando miles de docentes, funcionarios, padres, alumnos y más, estábamos en plena lucha por más presupuesto educativo.

Mientras avanzábamos en una lucha educativa de magnitudes históricas, con cientos de centros de estudios ocupados (muchos de ellos por primera vez), en el marco de una huelga que emprendimos los sindicatos de la educación del 2015, el presidente Tabaré Vázquez decreta, junto a la ministra de Educación, la esencialidad del sector, ilegalizando así la medida de huelga. En dicho momento, cuando miles estábamos perdiendo días de sueldo, cuando más necesitábamos el apoyo de todo el movimiento sindical para torcer el brazo al gobierno, Fernando Pereira, junto a otros dirigentes del PIT-CNT, nos propusieron a los sindicatos educativos levantar la medida de huelga como señal para negociar y públicamente nos desacreditaron declarando que nuestro reclamo era justo y legítimo pero que no compartían la medida. Tal vez Pereira nunca pensó qué hubiera pasado si el PIT-CNT extendía el paro parcial que convocó a uno de 24 o más horas de manera de poder masificar la movilización (que aun así fue de decenas de miles), o decenas de ejemplos más.

Tal vez Pereira tenga otro balance, pero creo que muchos tenemos claro que fue la huelga lo que obligó a Vázquez a intentar detener el conflicto mediante la esencialidad, y desde la cúpula del PIT-CNT nos estaban proponiendo lo mismo que Vázquez como salida, o sea, levantar la huelga. Pese a que los aumentos resultaron insignificantes comparados con nuestros reclamos, Pereira no tiene ningún mérito en esos logros. Tal es así que fue una de las personalidades más criticadas en las asambleas de profesores y maestros, junto a María Julia Muñoz y Juan Castillo, éste último por pasar directamente de ser dirigente del PIT-CNT a ser director de Trabajo del gobierno.

Pero no es casual que Pereira lo plantee a estas alturas y quiera mostrarse como parte de la lucha y a la vez mostrar grandes avances. Esto se debe básicamente a dos cuestiones: su interés por mantenerse como dirigente y negociador clave del PIT-CNT, lo que depende de su relación con los sindicatos de la educación ya que él es elegido por ser del sindicato de funcionarios de educación primaria, y por otro lado porque este año se negociará un nuevo presupuesto educativo, por lo que remarcar el crecimiento salarial influye a que las medidas pierdan fuerza o al menos radicalidad, cuestión que ya tenemos de ejemplo su posición ante la huelga pasada.

Lo que se viene

Sigue siendo una tarea pendiente para todos los que somos trabajadores de la educación, poner las organizaciones sindicales al servicio de nuestros propios intereses, y no en manos de dirigentes que son orgánicos del FA aunque por momentos posen de izquierda.

Nosotros emprendimos luchas que fueron las más importantes de las últimas décadas y recordamos que tuvimos a muchos en la vereda de enfrente: al gobierno que no cedía y que prefería pagar el costo político de la esencialidad; obviamente a toda la derecha con sus medios desacreditándonos; pero también a algunos dirigentes sindicales que a la vez que decían apoyarnos nos aislaban o desacreditaban públicamente.

La mejor forma de prepararnos para lo que se viene no es mostrando recibos de sueldo por las redes, sino preparando un plan de lucha discutido desde las bases, para poner en las calles a miles y cada vez más, para obtener nuestros reclamos, tanto educativos como del resto de los trabajadores.

Así como Pereira tiene en su memoria distintos aumentos salariales, los trabajadores de la educación tenemos bien grabado en la memoria el accionar de varios dirigentes sindicales.

Claudio Álvarez

Docente de dibujo del Liceo 70