Sobre promovidos y llamadas

A propósito de las innovaciones educativas de las autoridades para inscribir estudiantes en 1° año del Ciclo Básico

El primero de febrero, primer día de trabajo después de la licencia reglamentaria de enero (lo aclaro para usted que dice que los profesores tenemos tres meses de licencia), en mi rol de adscripta, me tocó llamar a todos los adultos referentes de los estudiantes egresados de Primaria que no habían registrado inscripción en Secundaria. Sólo seis o siete de cuarenta atendieron el teléfono.

Ayer, 7 de febrero, concurrió al liceo el padre de uno de esos seis o siete estudiantes que pude contactar, para inscribir a su hijo en primer año.

El señor, entre sorprendido y avergonzado, dijo no tener el pase escolar, pues su hijo “dejó de ir a la escuela un mes antes”. Venía a inscribirlo porque lo estaban llamando todos los días  (yo lo llamé solamente el 1° de febrero, perdón don José Pedro Varela, digo Netto, si tenía que llamarlo más veces…).

Un poco intrigada  por la respuesta, ingresé  a la plataforma de ANEP  (esa en la cual las autoridades gastaron millones de dólares) y compruebo que el alumno, al cursar sexto año de escuela en 2016, concurrió 65 días a clase y faltó 124; de hecho, su juicio es N/A, supongo NO ASISTE.

La sorpresa del padre fue la misma que la mía (supongo lector, que la suya  también): su hijo, ahora nuestro alumno, no concurrió a clases la mayor parte del año 2016 (creo que el padre no fue a buscar el boletín a la escuela pues imaginaba que su hijo repetía el año), y el 1° de febrero, nuevo sistema informático mediante, alguien lo llama para decirle que lo debe inscribir en primer año de liceo.

Me pregunto: ¿las autoridades no nos dicen hasta el cansancio que el famoso “pase social” de Primaria no existe, que los alumnos que egresan lo hacen porque alcanzan un mínimo de conocimientos que les permite afrontar un ciclo básico de enseñanza media?

También me pregunto: ¿cuál es la utilidad de una plataforma informática y de una llamada telefónica, cuando los gurises no asisten a clase como resultado de sus pésimas condiciones materiales de vida? Las autoridades, ¿no saben que los problemas pasan por otro lado? ¿Varela no sabe que la solución no está en las llamadas telefónicas, sino en condiciones de vida dignas para los gurises que viven segregados y excluidos, y en un presupuesto educativo acorde a las necesidades?

Pero cuando en 2015 los docentes estábamos en huelga por un presupuesto digno que nos permita poseer recursos para poder hacer más que una llamada, Vázquez (¿Latorre?) y su gobierno nos decretó la esencialidad…

Profesora Carina Benoit