Trabajadores de Bella Unión instalan campamento en Montevideo

El pasado lunes 7 se instaló en las inmediaciones del Palacio Legislativo, un campamento de resistencia. Más de 40 trabajadores y trabajadoras viajaron muchos kilómetros desde Bella Unión hasta Montevideo para hacer oír su reclamo.

El pasado lunes 7 se instaló en las inmediaciones del Palacio Legislativo, un campamento de resistencia. Más de 40 trabajadores y trabajadoras viajaron muchos kilómetros desde Bella Unión hasta Montevideo para hacer oír su reclamo. Ellos son parte de la plantilla de la empresa Green Frozen (frigorífico de procesamiento de alimentos congelados) y Frutos del Norte (empresa agrícola asociada), dos firmas del mismo dueño, un argentino que para no pagarle los haberes adeudados a sus trabajadores decidió cerrar la empresa y dejar un tendal de desocupación en una Bella Unión que ya padece los primeros coletazos de la crisis económica.

Frente a esta desesperante situación, los trabajadores y trabajadoras decidieron pelear por su trabajo, que en la mayoría de los casos es la única fuente de ingreso del hogar. Ocuparon la fábrica, preservaron las maquinarias, cuidaron la mercadería que se encontraba congelada y mantuvieron el local. Pero en octubre pasado finalmente después de varios intentos frustrados, llegó el desalojo.

Hoy se encuentran peleando “desde afuera” pero no bajan los brazos. En sus rostros, en sus manos curtidas, en su diálogo cerrado pero contundente, en su tonadita norteña, demuestran que además de bronca tienen un tremendo amor por lo que hacen, por ser laburantes.

Un ómnibus entero llegó de Bella Unión a Montevideo. Más de 40 personas acampañando junto a familiares y por supuesto, sus pequeños hijos e hijas. Cinco mujeres se encuentran en huelga de hambre, porque ya no saben cómo hacerse escuchar. No quieren volver con las manos vacías. Ya se entrevistaron con el Ministro de Trabajo, Ernesto Murro, quien sobradamente les dijo “¿cómo van a decir que no los estamos ayudando, si les mandamos las bolsas de comida?”, pero ellos no quienes bolsas, no quieren caridad, no quieren paliativos, quieren trabajo digno.

Entrevistamos a Andrea Cardozo, de 33 años y madre de dos hijos. Ella, junto a unas 70 personas más, trabajaba de Frutos del Norte. Era “destajista”, cosechaba brócoli, coliflor, zanahoria y otras verduras. Aclara que casi todas en esa labor eran mujeres “porque la mujer es más efectiva y es más prolija en lo que es cosecha, me entendés? Es más aguantadora de cadera, el hombre no es apto para esas tareas”.

Si bien la jueza en Bella Unión otorgó una prórroga hasta febrero, que en los hechos favorece a la patronal porque le da tiempo, hay una luz de esperanza para que falle a favor de los obreros, siendo que el empresario ya reconoció la deuda con los trabajadores. Aunque provocativamente afirmó “la justicia uruguaya a mí no me toca, porque soy argentino”.

LID: ¿Por qué vinieron a Montevideo?

AC: Para reclamar por nuestros trabajos, nosotros no queremos más seguro (de paro), queremos lo que es nuestro, a nosotros nos echaron y no nos pagaron un peso. Y por eso ahora vamos a tener que tomar medidas un poco más drásticas como la huelga de hambre, medidas que no tendríamos que estar haciendo porque no podemos jugar con la vida de las compañeras. El patrón se fue porque le debía a medio pueblo: a la UTE, por ejemplo, le debía 4 millones de dólares.

LID: ¿Qué pretenden conseguir con esta medida?

AC: Nosotros queremos entrevistarnos con el presidente Tabaré Vázquez, queremos preguntarle por qué le dieron la Green a este empresario argentino que se ‘embolsilló’ lo que es nuestro y se fue, y por qué no nos la da a nosotros la Green, si nosotros la trabajamos y la sabemos laburar, si nosotros tenemos la experiencia, conocemos el trabajo.

LID: ¿Cómo te parece que se soluciona este conflicto?

AC: Que le devuelvan todos los puestos de trabajo a los compañeros. Y no queremos que vuelva ese viejo argentino, no queremos trabajar ni un día más con él, no queremos que sigan jugando con nuestro trabajo, que nos manoseen, que nos digan que hoy hay trabajo y mañana no. Estamos pensando y analizando alguna salida cooperativa, pero queremos ver qué dice la jueza.

LID: ¿Qué les dirías a otros trabajadores de Montevideo?

AC: Que luchen por sus derechos, que las mujeres no agachen la cabeza por nadie, que peleen por lo que es de ellas, los hombres también, pero las mujeres son guerreras, las mujeres tienen que levantar la cabeza nomás, les diría que no aguanten un patrón que las pisotee, que no aguanten un marido que les pegue, no aguanten que un hijo las insulte.

FRIPUR se hizo presente

Luego del reportaje, presenciamos un interesante intercambio entre las mujeres de Bella Unión y las de FRIPUR, que se hicieron presente en el campamento para brindar su solidaridad.

Cuántas cosas en común que tienen estas mujeres y hombres que todos los días de su vida ponen el cuerpo, sus músculos, al servicio de que un patrón explotador los exprima y les saque hasta el último aliento.

El maltrato y la prepotencia patronal, la actitud pro-patronal de la justicia, la desidia de los gobernantes … se repiten tanto en las anécdotas de GREEN FROZEN como de FRIPUR. “Cerraste los ojos, y cuando los abriste, tus hijos tenían 15 o 18 años, casi no los viste crecer porque estuviste encerrada en el trabajo … te sacaron tu vida y la de tus hijos …”.

Pero también se repite la firmeza de los trabajadores en la pelea por sus puestos de trabajo, porque como decían, “detrás de un puesto de trabajo está una familia”. Y porque en Uruguay también decimos FAMILIAS EN LA CALLE, NUNCA MÁS.

FUENTE: http://www.laizquierdadiario.com/Trabajadores-y-trabajadores-de-Bella-Union-instalan-campamento-en-Montevideo