Trabajadores del Liceo N° 69 denuncian precariedad edilicia y segregación educativa

A la opinión pública:

Historia de postergación y precarización edilicia del liceo 69.

El liceo 69 fue fundado el 8 de abril de 2008 con 138 alumnos. Inicia sus cursos en forma “provisoria” con 4 primeros y un segundo, en el colegio Cristo divino Obrero.
Este centro recibe alumnos de los barrios Borro, Casavalle, Misiones, Barrio Municipal, Inve, Gruta de Lourdes, Bonomi. Este “local prestado y compartido con el colegio por tres años en el horario de la tarde”1, como se afirma por el propio CES en su publicación sobre liceos del Uruguay, aún continúa albergando al centro.
En estos diez años hemos asistido a un aumento en la matrícula, el centro cuenta desde el año 2017 con 11 grupos, lo que exige al máximo la capacidad locativa ya inadecuada desde el inicio.
Vemos la falta de solución edilicia para nuestro centro,un aspecto más de la exclusión y de la categorización de poblaciones estudiantiles, a la que hace varios años estamos asistiendo, si tenemos en cuenta la ausencia de bachilleratos en la zona (el primer grupo de bachillerato 4to año en el liceo 73 data del 2017). Los estudiantes con igual perfil socioeconómico son agrupados no teniendo la posibilidad de compartir el espacio democrático público con estudiantes que viven otras realidades. Siendo así, se naturaliza la desigualdad.
A todo esto el centro que los alberga, es por demás insuficiente y precario. Desde su comienzo, el liceo cuenta:
– Biblioteca en reducido espacio (6 x 3 mts) además de la afectación del lugar por humedades y filtraciones. Esto hace imposible la permanencia de los estudiantes en ella.
– Inexistencia de espacios multiuso, necesario para desarrollar distintas actividades pedagógicas e institucionales.
– Pérdida de espacio de laboratorio, compartido con salón de 2° año. Hoy debe trabajarse en forma simultánea ambos espacios.
– Salones subdivididos, para albergar a más grupos en el mismo espacio, dificultando el trabajo cotidiano.
– Difícil accesibilidad, se ingresa al centro, y a sus salones, a través de dos tramos de escalera. Esto no solo dificulta el acceso a quienes tienen un impedimento físico, sino también en casos de atención médica, no pudiéndose trasladar a personas por medio de sillas de ruedas.
– Fallas edilicias, filtraciones tanto de agua como fugas eléctricas. Esto trae aparejado a sus riesgos, la pérdida sistemática de días de clase.
– Espacio inadecuado para educación física, durante estos años se presentaron dificultades por la inexistencia de cerco perimetral. Ingreso de animales y personas ajenas a la institución.

La precarización en estos años solo ha ido en aumento. En el año 2012, luego de juntar firmas y elevar nuestros reclamos se asistió a la construcción del edificio nuevo detrás de Complejo Misiones. Un año más tarde, se inauguró allí el liceo N°73, una demostración más que para el Estado esta comunidad no es tenida en cuenta. El edificio prometido para el 69 fue destinado a un nuevo centro.
Esta situación, no parece encaminarse a una solución ya que funcionamos desde el 2016 a contrato vencido generando roces y desencuentros con las autoridades de la institución que nos alberga.
Aquí no hablamos de recorte presupuestal ya que el Consejo asume, además del arrendamiento, los costos de multas de sucesivas prórrogas de contrato, arreglos que permitan el funcionamiento del centro, y en el próximo año contenedores para uso del colegio.
Este año, las instancias de diálogo con las autoridades continúan con la política de dilación y desgaste, negociaciones con los propietarios del edificio en la que siempre pierden alumnos y trabajadores.
Se proyecta para el próximo año la entrega de los espacios básicos de funcionamiento del centro. Las oficinas de dirección, equipo multidisciplinario, administración, sala de profesores, adscripción y el patio, no podrán ser utilizados en el 2019.

Esta comunidad educativa se pregunta:
¿Qué argumentos puede tener este nuevo recorte?
¿Hasta cuando debemos esperar a una solución definitiva?
¿Cuándo el liceo 69 tendrá su edificio propio?
¿En qué momento el Estado asumirá su responsabilidad frente a esta comunidad?

Por esta razón este colectivo exige:
– Información de cuál es la situación real a la fecha.
– Compromiso escrito de construcción del centro
– Comienzo de licitación y urgente inicio de obras.

Basta de dilaciones, precarización y segregación.
¡Queremos respuestas y soluciones ya!

Núcleo Sindical del Liceo N° 69
ADES Montevideo – ATES
FeNaPES – PIT-CNT

Comunidad educativa del Liceo N° 69

1 Liceos del Uruguay. CES – ANEP. Montevideo, Uruguay. 2008. Pág. 219.