Comunicado del Núcleo Sindical del Liceo N° 69 sobre el «Informe de la Inspección del CES a las comunidades educativas»

Montevideo, 5 de junio de 2020

Comisión Directiva de ADES Montevideo:

Este colectivo recibe con gran desconcierto la resolución de CES que avala el “Informe de la Inspección del CES a las comunidades educativas” el día 4 de junio, en especial con respecto a la realización de juicios de este período.

Esta resolución se suma a la solicitud expresada por la Directora de este centro a través de los últimos dos encuentros virtuales (26/5 y 2/6) de cerrar “el periodo de trabajo virtual antes del comienzo del trabajo presencial”.  Esta imposición venía siendo resistida por este núcleo pero dicha resolución potencia los grados de presión y persecución que ya venían siendo desplegados por todos los medios y fueron informados en notas anteriores.

Partimos de lo expresado por Presidencia de la República, quien emitió un decreto donde se establecía que las clases estaban suspendidas. Posteriormente, ante la continuidad de la emergencia sanitaria, el decreto de presidencia se extendió indefinidamente.

Apreciamos que desde entonces, tímidamente primero y con especial énfasis después, la ANEP construyó un discurso de que las clases estaban en otra modalidad, como si por la vía de los hechos, la tarea docente de mantener el vínculo pedagógico fuera trasladar el aula, de la presencialidad a la virtualidad. Esto induce a algunos en un error ya que las clases estaban suspendidas.

 Las/os docentes, comprometidos con la educación pública no abandonamos nuestro compromiso con ella. Somos conscientes de la coyuntura de emergencia sanitaria y social que atravesaba la sociedad, asumimos una tarea y un desafío de mantener un vínculo pedagógico con las/os estudiantes.

Se adopta un discurso de algo que no sucedió, pretendiendo hacernos pensar que las clases presenciales fueron sustituidas por formas virtuales. Esto genera en las familias y las/os estudiantes entiendan que el no haberse conectado de forma virtual significa la pérdida del año lectivo, tal cual pudo confirmarse en las expresiones vertidas por el equipo de Dirección en nuestro último encuentro virtual. Esta afirmación se refuerza cuando en el discurso de las autoridades políticas de la educación se considera la no conexión virtual como desvinculación. Luego se traslada, por la Dirección, al colectivo docente a través propuestas que incluyen formularios de relevamiento de la conectividad o propuesta de juicios, partiendo de esa concepción “conectado/desconectado”, “estudiante desvinculado”. Esto es un error, la desvinculación se genera cuando se deja de asistir de forma presencial, no de forma virtual, nuestros planes y programas, nuestra praxis es en el aula.  Es allí donde produce el verdadero acto educativo. Es a partir de allí que podemos realizar estas evaluaciones.

No pueden desconocerse las buenas intenciones detrás del esfuerzo que hemos realizado un enorme conjunto de docentes, tratando de acercar a nuestras/os estudiantes materiales relacionados con los contenidos de nuestras asignaturas, o proponiéndoles incluso tareas y haciéndoles llegar devoluciones de las mismas.

Hay numerosas causas por las cuales algunas/os estudiantes pueden no estar participando de las actividades propuestas ni recibiendo los materiales sugeridos como todas/ os pudimos constatar en este período a pesar de los esfuerzos realizados.

He aquí una de las paradojas, entendemos que a partir de la exigencia semanal que impuso la dirección de enviar tarea defendiendo nuestra decisión pedagógica de no hacerlo: cuantas más actividades proponga un/a docente a sus estudiantes, más posibilidades de abandono para aquellas/os que no pudieron establecer ese vínculo virtual por razones ajenas a su voluntad.

Sabido es por todos/as, que tanto la frecuencia como la realización de trabajos, es ínfima con respecto a la totalidad de quienes están por fuera de este vínculo.

Esta determinación del CES, de cerrar el periodo de trabajo virtual como un periodo de clase, desconoce todas estas realidades, significa validar algo que en los hechos no existió. Cerramos un período en el cual, en el más optimista de los casos, sólo se dictaron 10 días de clase.

Se desconoce y modifica, en forma unilateral, que la naturaleza de nuestra tarea es presencial y consideramos un avasallamiento, a ella, tal exigencia. Nos relega a la posición de técnicos que miden el grado de conectividad de nuestras/os estudiantes.

Este colectivo ha dado sobradas muestras de incansable trabajo y compromiso, pero desde el mes de mayo venimos expresando nuestra más firme oposición a este tipo de planteos justificados en una “nueva normalidad”.

Entendemos que ninguna decisión tomada fuera de un ámbito bipartito puede cambiar nuestra forma de trabajo. Esperamos se produzcan, a la brevedad, instancias en donde la negociación colectiva permita revertir estas imposiciones que desconocen la naturaleza de nuestra tarea y flexibilizan nuestras condiciones de trabajo.

Saludos fraternos.

Núcleo sindical liceo 69

ADES- FeNaPES  

PIT-CNT.

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