Del Núcleo sindical a las familias del Liceo N° 53

Estimadas familias:

De acuerdo a información conocida por todos/as, el 29 de junio nos reintegramos al trabajo presencial y sentimos el compromiso de compartir con ustedes nuestras observaciones y valoraciones al respecto.

En primer lugar, consideramos que el Protocolo de retorno a la presencialidad no se ajusta a la realidad de nuestro liceo por varias razones, que pasaremos a relatar. Por ejemplo, si bien por el momento se cuenta con los materiales de limpieza, no sabemos si habrá reposición, ya que desde el Consejo de Secundaria no se proporciona información en este sentido. Por lo tanto, es relevante tener presente que no está claro hasta cuándo se podrán mantener estas condiciones precarias.

En segundo lugar, es importante que destaquemos que el mantenimiento de la higiene se hace a costa de la explotación de los/as funcionarios/as de servicio, ya que no se cuenta con una cantidad suficiente, más allá de que se ha solicitado un/a funcionario/a más por turno. Y además de sobreexigirles para que trabajen por los/as funcionarios/as que faltan, nunca se previó proveerles ropa de trabajo adecuada para su función, a pesar de que consta en el protocolo que deben contar con este equipamiento.

En tercer lugar, como ustedes saben, para cumplir con las disposiciones del Protocolo los alumnos asistirán al liceo cada 15 días, con una jornada liceal disminuida y con clases reducidas (de 45 a 30 minutos por hora de clase). Puntualizamos esto porque el antecedente de las pautas de evaluación que determinó el Consejo para los cursos semestrales nos debe alertar. Insistimos con la preocupación de que la evaluación se dé con todas las garantías para los estudiantes. Consideramos por tanto, que esto no constituye un reintegro pleno a clase y debemos advertirlo fuertemente. Resistiremos las decisiones que no proporcionen garantías para los/as trabajadores/as o para los/as estudiantes. En todo caso, la presencialidad es siempre preferible al intento de sustitución de procesos educativos a través de la virtualidad. Y nos preocupa muchísimo este tema porque es parte de otro gran problema que golpea a toda la educación pública. Familias, las “clases virtuales” traen consigo el empobrecimiento de nuestros vínculos pedagógicos. Son inadmisibles en esta etapa de la formación de nuestros estudiantes como sustituto de las clases presenciales.

Sin presencialidad no se pueden desarrollar los procesos básicos, indispensables para que la formación de nuestros estudiantes continúe su curso. Esto es parte de la reforma educativa que venimos resistiendo hace años, que pretende que las instituciones de enseñanza pública sean “guarderías” que solamente proporcionen la educación básica e indispensable para insertar a nuestros/as gurises/as en el mercado de trabajo.

Alentamos a todos/as a asistir porque entendemos que la salud mental de nuestros/as adolescentes también está en juego y eso no encuentra solución en una plataforma virtual. Hallar un equilibrio no es fácil. Las autoridades no asumen de forma honesta sus responsabilidades: establecen un protocolo para generar un ambiente seguro para el reencuentro y a la vez no proporcionan los recursos indispensables para que dicho protocolo se cumpla. Por supuesto que la decisión última estará en sus manos, son y deben ser las familias las que resuelvan. Queremos aportar nuestro punto de vista, el de los/as profesores/as sindicalizados/as, para transmitirles inquietudes que nos preocupan y omisiones con las que no queremos ser cómplices. Quienes administran los recursos han encomendado esta tarea a Direcciones que no disponen de elementos básicos y no tienen en sus manos la posibilidad de tomar decisiones. Si nuestros liceos contaran con los funcionarios y equipamiento que corresponden, si nuestros grupos fueran más pequeños, si nuestras instalaciones estuvieran en mejores condiciones, podríamos asumir esta emergencia sin tantas inseguridades.

Finalmente, en este año particular, tenemos que decir que estos problemas no son nuevos y que a problemas como estos, que hoy se hacen evidentes, nos referimos cuando decimos que necesitamos más presupuesto para la Educación Pública.

POR UNA EDUCACIÓN SIN EXCLUSIONES
POR MAYORES RECURSOS E INVERSIÓN EN EDUCACIÓN
EN DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA

Núcleo Sindical del Liceo N° 53
ADES Montevideo – FeNaPES – PIT-CNT

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