Bajar la edad de imputabilidad es un ataque a los jóvenes pobres

Entendemos que bajar la edad de imputabilidad es un ataque a la juventud pero específicamente a los jóvenes pobres. Ellos son los que viven en condiciones de desigualdad extrema, los que carecen de oportunidades, los que no tienen las condiciones material es resueltas, los que sufren el abuso y la represión policial desde hace décadas. Éstos jóvenes son los verdaderos inseguros, ya que están desprovistos de vivienda, salud y educación digna.
Estamos convencidos que la represión no soluciona los problemas de inseguridad sino que los profundiza, de hecho esto ha sucedido en los sectores más excluidos de la sociedad. Son muchísimas las denuncias de casos de abuso policial y se han generado hechos lamentables como fue la muerte del joven Sergio Lemos a fines del año pasado, por mencionar un caso emblemático. Entendemos que estos hechos están ligados al aumento de la presencia policial en los barrios y al aumento de la política represiva a los sectores postergados. Rechazamos esta situación porque
además profundiza la estigmatización de los barrios pobres y sus habitantes.
La defensa de la juventud abarca también a los jóvenes que están privados de libertad. Es por eso que repudiamos los casos de abuso y violación de los derechos humanos que se dieron en el SIRPA.
Hay que buscar las c ausas para poder cambiar el presente. Los adolescentes no son los responsables de los actuales problemas de seguridad sino que son las víctimas de los mismos, se los golpea por ser el eslabón más débil de la cadena.
Encerrar y castigar en este caso se parece a una ceguera voluntaria, a la fácil solución de no verse como parte de un problema. Pedir la tortura de niños nos convierte en cómplices de la desigualdad y la injusticia.
¿Y si probáramos con otra cosa? Por ejemplo, distribuir con justicia los ingresos, aumentar los recursos en salud, vivenda, educación. ¿Y si probáramos con pedir lo que nos corresponde a los que simplemente somos pueblo? Hay que entender que mientras exista desigualdad, la violencia y la inseguridad van a ser parte de nuestra vida.
Mire a su lado. Ahí está su hijo, su nieto, su vecino. Despójelo de todo lo que tiene. Cierre los ojos, póngale barrotes, alambres, golpes, sombras, torturas. Los que caigan con este proyecto tienen el rostro de su hijo. Ábralos, Piense , sienta. Después de todo esto, decida.

 

LA REPRESIÓN NO ES SOLUCIÓN

QUE LA CÁRCEL NO SEA SU ESCUELA

¡¡¡¡NO A LA BAJA!!!!

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