Intitulando el presente artículo con una frase que representa el sentir principal de los docentes de nuestra asignatura, queremos transmitir en forma resumida el estado de situación de esta, una breve reseña histórica de la misma y cuáles son nuestros principales desafíos a futuro.
Los integrantes de la Comisión Directiva de la Asociación Uruguaya de Docentes de Economía (AUDE) agradecemos a los compañeros de FENAPES por la deferencia de recibirnos y considerar nuestras inquietudes.
En el año 2008 algunos compañeros fundamos AUDE con la clara intención de propender constructivamenteal asentamiento de las bases de una educación económica humanista, creativa, y reflexiva que coadyuve a generar las transformaciones socio-culturales de las generaciones futuras.Por tanto, necesitamos transmitir y concientizar sobre el gran poder formativo que supone la Educación Económica en el país, como una herramienta cuyo cabal aprovechamiento podrá generar seguramente vastos beneficios sociales mediatos.
Consideramos que estos tiempos representan, por varios motivos, un momento histórico inmejorable para ser proactivos en el planteo de estas ideas.
Nuestra idea de Educación Económica encaja en el avance internacional de la enseñanza de la Economía en el mundo, aspecto no fundamental, pero de gran importancia, y que no debe desconocerse, sino aceptarse y aprovecharse con respeto y vigilancia.
Asimismo, se inserta en los lineamientos generales del avance de la Inclusión Financiera (uno de cuyos pilares lo constituye la Educación Financiera) que lleva a cabo el Gobierno a través del incentivo a la realización de cursos por parte de las instituciones financieras, o la aplicación de programas como BCUEducaque lleva a cabo el Banco Central del Uruguay mediante, entre otros, la organización de las Ferias Interactivas de Economía y Finanzas.
También es coherente con el pensamiento confeso de algunos de los máximos representantes del gobierno uruguayo, en tanto coincide con la importancia de la felicidad como variable objetivo en última instancia a maximizar dentro del objeto de estudio de la Economía, concepto que nuestra disciplina está en inmejorable situación para plantear, reflexionar, discutir y comprender.
En definitiva, nuestra idea de educación económica trasciende la transmisión tecnicista de unos cuantos conceptos financiero-contables, la aprehensión memorística de términos y definiciones, el desarrollo del entendimiento de una retórica moderna, o la adquisición de ciertas competencias directamente funcionales desde el punto de vista de la supervivencia material (demandadas por los entornos laboral y profesional), sino que intenta aportarle al ciudadano y ser humano, elementos conceptuales adicionales de reflexión y entendimiento, que supongan una instancia guiada propicia para contribuir a la formación de conciencias crítico-reflexivas de los futuros ciudadanos, coadyuvando al realce de los valores de cooperación, solidaridad y creatividad, entre otros.
Sin embargo, para plasmar dichas ideas a través del dictado de la asignatura en Educación Secundaria, es imperiosa la necesidad de consolidarla. Para ello, es condición imprescindible contar con un cuerpo docente estable que tenga incentivos a la capacitación y superación permanentes. Y para esto es condición necesaria que se lleve a cabo una instancia de evaluación que homologue a los docentes como efectivos de la asignatura.
La historia de la misma ya tiene 10 años desde su implementación, aunque su creación, y por lo tanto el reconocimiento formal de su presencia en los Planes de estudio vigentes, data de 1993, ya que estaba previstaen el Núcleo Común de 3° de bachillerato orientación Científico Social y Humanístico del Plan ‘93 Microexperiencia.Posteriormente, el Plan TEMS 2003 incluyó la asignatura en todas las orientaciones de 3° de bachillerato. Desde 2005 la asignatura se dictó en aquellos liceos con el Plan TEMS. Finalmente, el Plan Reformulación 2006 recogió la presencia de Economía en 3º de bachillerato opciones Social-Humanístico y Social-Económico, impartiéndose desde 2008 en todos los bachilleratos del país.
No obstante, no ha existido concurso de efectividad, lo que ha contribuido a generarinestabilidad laboral en los docentes, inseguridad en cuanto a cuál es la idea de las autoridades sobre la perpetuación o no de la asignatura, lo cual impacta en la posibilidad de planificar a largo plazo, y hasta una discriminación de la asignatura en tanto queda, de hecho, clasificada como asignatura, como mucho, de segunda. Esto se deduce de cuestiones bien prácticas como ser la consideración marginal de las aspiraciones horarias de los docentes de la asignatura al momento de la conformación de los horarios en los liceos. Al primar el criterio de ordenamiento según el grado, no habiendo efectivos en la asignatura, se da la paradoja de que docentes con más de 20 años en el sistema (o 10 en el dictado de Economía) elijan luego de los profesores Grado 1 de cualquier otra asignatura.
Existe un gran número (creciente) de asignaturas “nuevas” que, inevitablemente, cuando su incorporación en los mejorados planes de estudio es el resultado de profundas y concienzudas discusiones previas, terminarán por aceptar la necesidad de efectivizar a sus docentes. La dilación extrema de lo que se vislumbra como inminente (quizá explicada por cierta tozudez irracional asumida como normal en nuestra cultura), no es más que la combinación, en diferentes grados, de ciertas dosis de inoperancia (no saber cómo llevarlo a cabo), ignorancia (no saber qué hacer), indiferencia (no importarle los problemas de los demás a quienes debería importarles) e inconsciencia sobre el daño que el paso del tiempo provoca sobre las personas cuya necesidad está insatisfecha.
Todo ello se retroalimenta por la conformación de un círculo vicioso que agrava la situación, ya que no se puede elegir un Inspector efectivo en la asignatura en la medida que no haya profesores efectivos en la misma; y no se realiza concurso de efectividad mientras no exista un Inspector que se comprometa con dicha causa y se aboque a lograrla.
Confiando plenamente en que estamos en un proceso de superación continua, agradecemos a los compañeros del sindicato que nos brindaron la invalorable posibilidad de comunicarnos con todos ustedes. Abrazo.
Comisión Directiva de AUDE



