Comunicado a la opinión pública del Núcleo sindical del Liceo Nº 57

Montevideo, 23 de abril de 2021

 

Haciendo una valoración del comienzo de cursos, ante la actual crisis sanitaria, nuestro Núcleo alertó la flexibilización impuesta de los protocolos sanitarios y además el incumplimiento de este nuevo protocolo en nuestro liceo. El horario destinado a desinfección entre los turnos se redujo a 50 minutos y entre un subgrupo y otro era de 20 minutos, en los que solo se pasaba un pulverizador con alcohol en los salones, no así en laboratorios, salas de informática, gimnasio, biblioteca. Otra problemática que hace años venimos planteando y se agudizó en estas circunstancias es la  superpoblación.


La cantidad de auxiliares de servicio sigue siendo insuficiente, por lo que las compañeras continuaron sobrecargadas de trabajo a cambio del mismo salario. También denunciamos la situación de las compañeras tercerizadas, cuyo salario de abril se ha visto reducido. Todo esto en un contexto de crisis económica.


Agravando esta realidad, CoDiCen suspendió la obligatoriedad, transfiriendo la responsabilidad del Estado a las familias. Sabemos que esta decisión afecta principalmente al estudiantado más pobre como es el caso de la población de nuestro liceo.


Luego se suspendieron las clases por la emergencia sanitaria y se hace necesario no perder el vínculo entre las/os estudiantes y el liceo, más en un momento tan particular a nivel económico, sanitario, social y cultural.


Sin embargo, a diferencia de lo que se afirma desde el gobierno y las autoridades de la educación, no podemos decir como docentes que en estas semanas hay “clases virtuales” o que “están suspendidas las clases presenciales”. Las clases implican la interacción entre docentes y estudiantes y entre ellas/os, en un espacio y un tiempo compartidos, generando un entramado cuya esencia es la presencialidad. No se sustituye con mandar una tarea o varias, ni con hacer videoconferencias, es mucho más complejo.


Robert Silva afirmó en la prensa la obligatoriedad de la virtualidad, cuestión que desconoce la normativa vigente y que refuerza que hay una intencionalidad desde arriba de imponer lo que llaman “educación virtual” como parte de una reforma educativa que ya vienen instalando, de la que el Plan Ceibal forma parte y que también se plasma en la LUC. 


Por tanto, el tema no se reduce a la conexión a internet y el tener dispositivo, aunque obviamente esto profundiza la desigualdad. Hay que considerar además las condiciones de vida de los hogares (desocupación, falta de acceso a la vivienda digna, a la salud, etc.); las tareas de cuidados en aumento que recaen sobre todo en nuestras gurisas; y las consecuencias sanitarias de la pandemia tanto físicas como psicológicas, estas últimas de forma particular en las/os adolescentes.


De este análisis se desprende que podemos intentar mantener un vínculo entre estudiantes y liceo, pero no son posibles las llamadas “clases virtuales”, mucho menos aún los “exámenes virtuales”, instancias de evaluación en las que se juega en gran medida la posibilidad del estudiantado de avanzar en la educación formal. Asimismo, no corresponde la exigencia de registrar las actividades en el portafolio docente pues a partir del acuerdo FeNaPES – exCES la libreta digital no es obligatoria. Tampoco corresponde el pasaje de lista ni el registro como “clase dictada”. La inspección pretende inclusive que haya visado de libretas, lo que muestra que el objetivo es el mero control, fuera de toda normativa vigente.


Las autoridades y el gobierno son omisos y pretenden traspasar la responsabilidad del derecho a la educación a docentes y familias en lugar de garantizar su goce.


Como trabajadoras/es, asistimos a una mayor precarización laboral, esto afecta sobre todo a las mujeres (72% del profesorado), en quienes recaen además el trabajo invisibilizado en el hogar y los cuidados.
A esto se suman, nuevamente y con mayor profundidad, la rebaja salarial y el recorte en horas de coordinación, cargos y grupos, por lo que muchas/os compañeras/os tienen déficit de horas o ninguna. En plena pandemia, hay profas/es sin cobertura mutual.

 

NO a la reforma educativa que profundiza la desigualdad y la precarización Defendemos los derechos a la salud y a la educación
Basta de recorte y rebaja salarial

 

Núcleo Sindical del Liceo N°57 – ADES Montevideo – FeNaPES – PIT-CNT

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