LA NATURALEZA DE LA ASAMBLEA INTER SINDICAL-GREMIAL
Hoy, 3 de octubre de 2015, trabajadores de la educación y estudiantes hemos resuelto nuclearnos en un espacio común desde el cual podamos conocer la realidad de cada subsector y desde el cual unirnos, aún más, para la obtención de nuestros objetivos comunes. Hoy, maestros, profesores, maestros técnicos, funcionarios y estudiantes, tenemos la oportunidad de compartir un espacio de lucha, un espacio tan preciado para la clase trabajadora, para los estudiantes y para el movimiento popular todo, como lo es una asamblea.
Una Asamblea para elevar propuestas a las distintas organizaciones sindicales y estudiantiles, para debatir sobre nuestra realidad, una realidad en la que los trabajadores y estudiantes organizados para la lucha por un presupuesto justo para la educación hemos protagonizado, participando en diversas instancias en las que defendimos, con mucho compromiso y responsabilidad, la educación pública.
Una Asamblea cuya naturaleza no es de ninguna manera la de sustituir a los sindicatos y gremios sino, todo lo contrario, se apuesta fuertemente a colaborar a su fortalecimiento desde las bases.
Es imprescindible, necesario y posible transformar la realidad, porque tenemos razón en nuestros reclamos, porque somos más. Somos miles en las calles, en las asambleas, en Montevideo y en el interior del país. Hechos tales como los de un presupuesto totalmente insuficiente y privatizador necesitan una firme respuesta del campo popular y de aquí surge la respuesta del movimiento social, que con audacia, creatividad y espíritu de lucha se reinventa todos los días. Esta Asamblea es evidencia de ello: aquí, responsablemente, estudiantes y trabajadores, llevando la democracia y participación al máximo intentaremos fortalecer nuestro movimiento y nuestras herramientas históricas para ganar, unidos, este conflicto.
2. PRESUPUESTO TOTALMENTE INSUFICIENTE
El presupuesto es la expresión económica de un programa de gobierno. Esto quiere decir que, básicamente, todos los proyectos, propuestas y promesas de gobierno, si no tienen una expresión presupuestal en la práctica, no existen. La ley de presupuesto se vota cada 5 años, por ello lo que en esta ley se incluya será el programa de gobierno del quinquenio. Esto supone, entonces, que el presupuesto no sólo se remite a los salarios de los funcionarios públicos sino que también, y sobre todo, el presupuesto determina las prioridades del gobierno y los programas para los cinco próximos años. En esta lucha presupuestal ponemos en juego el futuro de nuestras chances como actores sociales del movimiento popular.
El presupuesto nacional, mucho más que una construcción técnica, es una construcción política. Desde este punto de vista, las políticas económicas que se ponen en juego, responden a intereses de clase.
De dónde extraer los recursos, cuál es el espacio fiscal, a dónde se dirigen esos recursos, constituyen respuestas que implican verdaderos instrumentos, herramientas cuya elección es sin dudas ideológica y que dan respuesta a una realidad que existe objetivamente. Las políticas económicas, por lo tanto, son formas de decisión política.
¿Cuál es hoy nuestra realidad objetiva? La franca desaceleración de la economía, incluso la disminución del Producto Bruto Interno que en el segundo semestre bajo 0,01%. Frente a esta realidad, este gobierno propone un presupuesto que sigue las clásicas recetas fondomonetaristas: cumplimiento estricto de los pagos de la deuda externa, achique y recortes del gasto público, desindexación salarial, pérdida de empleos, flexibilización laboral, garantizar el margen de ganancia de las empresas capitalistas mediante exoneraciones, mantenimiento de una política fiscal regresiva.
Estas políticas económicas han generado resistencias diversas en los sectores populares. Los sindicatos de trabajadores, nuestros sindicatos de la educación, los gremios estudiantiles, hemos venido manifestando movilizados, nuestro rechazo a un modelo donde los sectores populares han de cargar con los costos de la desaceleración económica. La respuesta ha sido feroz, desde el aumento a los gastos para solventar y sostener el aparato represivo del Estado – Ministerio del Interior, Ministerio de Defensa – hasta la represión más repudiable contra quienes luchan por transformar este modelo.
En nuestro país el espacio fiscal se ha construido sobre el fundamento de no tocar las ganancias del gran capital monopólico, latifundista y financiero.
3. ALTERNATIVAS POSIBLES
Uruguay, puede construir un espacio fiscal completamente diferente. ¡Tiene recursos para ello!
Por un lado, las exoneraciones fiscales, esto es, los impuestos que se les exonera al gran capital o le son devueltos son del orden de los 1700 millones de dólares anuales.
Si sumamos las exoneraciones que las empresas reciben por IVA, IRAE, IPAT, IMESI… ¡estamos en el 5,56% del PBI!
La mayor parte de los beneficios fiscales otorgados a las empresas se da por intermedio de la Ley de Promoción de Inversiones o por la Ley de Zonas Francas. Ambas leyes otrora designadas como “neoliberales” por quienes hoy las consideran “motores de la economía”.
Por otro lado, el gasto que tiene el país por mantener sus reservas internacionales, muy por encima de lo que técnicamente es necesario, es de al menos 800 millones de dólares por año.
Por su parte, la deuda externa no ha sido renegociada y su transformación a deuda soberana limita el margen para declarar una moratoria. Si no fuera así, las posibilidades de rediscutir los plazos para aumentar el límite fiscal serían otras.
Finalmente, el mismísimo Banco Mundial ha reconocido el superávit en las reservas, emplearlas permitiría aumentar notablemente el espacio fiscal disponible.
4. PRESUPUESTO PARA EL QUINQUENIO 2016-2020
La Constitución de la República fija los contenidos de la ley de presupuesto en el sentido de que éste no puede exceder el ejercicio del mandato del actual gobierno. No obstante, este proyecto presentado por el ejecutivo crea organismos cuya reglamentación será potestad del mismísimo Poder Ejecutivo. En otras palabras, esto supone entregar un cheque en blanco al Poder Ejecutivo y un debilitamiento preocupante del accionar parlamentario. También alarma la introducción de ciertos temas “de contrabando” en la ley presupuestal – tales como la Reforma Educativa – puesto que esto supone cercenar el necesario debate que la ciudadanía y el parlamento han de construir, pasándose a votar artículos sin discusión democrática.
Este proyecto de presupuesto también reduce la inversión pública desde el 3,2% al 2,7% del PBI. A su vez, los intereses de la deuda pasan de 2,8% a 3,4% del PBI. He aquí lo que realmente se prioriza en este presupuesto.
Es un proyecto altamente privatizador en áreas vitales como los recursos energéticos, infraestructura y servicios públicos. Lo que se ha dado en llamar “Proyectos por Participación Público-Privada” (PPP) supone, un impulso privatizador cuyos campos de ejecución son fundamentales para la economía de nuestro país. Los ejemplos hablan por sí solos:
- 2 200 millones de dólares de inversión de tipo público-privado en el campo de la energía, tanto en lo relativo a su transmisión (UTE) como a su generación (campos eólicos, solar y biomasa)
- 770 millones de dólares de inversión de tipo público-privado en vialidad
- 400 millones de dólares de inversión de tipo público-privado en la Educación
- para el sistema nacional integrado de cuidados también se establece la inversión de tipo PPP, pero no se explicita el porcentaje de inversión privada.
- 200 millones de inversión de tipo público-privado para en el campo portuario
- Finalmente, el proyecto de presupuesto, en su artículo 639, incluye asignaciones emergentes para Proyectos por Participación Público-Privado
5. PROPUESTA PRESUPUESTAL PARA LA EDUCACIÓN
El proyecto de Ley Presupuestal propone destinar a ANEP-UdelaR un 3,94% del PBI. Respecto al del quinquenio anterior (3,8%), el aumento es insignificante.
El argumento que sostiene al discurso de que se ha dado prioridad a la educación está fundado en un indicador que se conoce como incremento marginal. Si leemos el proyecto de Ley Presupuestal, el incremento marginal para la educación será del 39%. Sin embargo, la lectura real se traduce en números insignificantes: por ejemplo, si el incremento fuera de 1 peso, y ese peso se destinara a la educación, lo que se ha dado en llamar “incremento” ¡¡sería del 100%!!
Visto desde indicadores que dan cuenta de los números reales, la línea base para ANEP no crece un 39%, sino que supone una baja de dicho organismo respecto a su participación en el PBI.
Los Proyectos por Participación Público-Privada suponen un 41% de la inversión destinada a la educación en el proyecto de ley presupuestal. En lo que respecta específicamente a la construcción de edificios, ¡la inversión de tipo PPP llega al 64%!
Nuestra lucha es por un presupuesto que asigne recursos suficientes para una educación de calidad y no un presupuesto que asegure al capital en crisis campos de inversión rentables. Trabajadores de la educación y estudiantes merecemos trabajar y estudiar en buenas condiciones edilicias, con materiales de calidad. Los maestros y profesores merecemos mejores salarios.
Hace unos días un importante liceo de Montevideo debió suspender sus clases por falta de suministro de agua. Muchas escuelas y liceos continúan inundándose cuando llueve. En buena parte de las escuelas técnicas los talleres están desprovistos de materiales y herramientas. Aún se cuela el frío entre los huesos en los edificios donde trabajamos y estudiamos. Aún agobia el calor cuando es verano. ¡El porcentaje de establecimientos educativos a los cuales bomberos no ha dado la habilitación es más de 90%! No es natural ni podemos aceptarlo como tal. Es hora de estrechar lazos para dar acciones oportunas en vistas de que nuestra educación pública sea destinataria de los recursos que necesita para funcionar aceptablemente.
Este proyecto de ley presupuestal también encubre una Reforma Educativa que va dejando ver sus infelices contornos. Tal como en una isla de producción de automóviles, deberemos obtener resultados, cumplir como gestor para recibir partidas presupuéstales, convirtiendo la educación en una mercancía más. La palabra proyecto inunda los documentos oficiales como si las instituciones educativas fueran consultorías de marketing. Ya se erigió uno de los principales artefactos de justificación de las políticas educativas, el Instituto de Evaluación Educativa, de donde entre tablas numéricas y porcentajes saldrán los discursos más deshumanizadores respecto a la educación.
Nuestra lucha también es por la humanización del trabajo de profesores y maestros, por la humanización de la experiencia de aprender de los estudiantes. Por una educación integral y no instrumental. Nuestra lucha es también por la construcción de un modelo de educación que incluya la participación real de trabajadores y estudiantes. Por eso seguimos peleando por autonomía y cogobierno para toda la educación pública.
6% del PBI para ANEP y UDELAR
En defensa de la Educación Pública Estatal
Autonomía y Cogobierno de la Educación
¡La educación del pueblo no se vende, se defiende!
Asamblea Inter sindical-gremial
3 de octubre de 2015



