Declaración: Agrupación María Barhoum

19 de Marzo, 2020

COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA: 

En los últimos días se ha declarado en nuestro país la emergencia sanitaria, debido al ingreso del coronavirus que ya es pandemia mundial. En este contexto se han tomado un conjunto de medidas por parte del gobierno, en connivencia con el MSP, SINAE y Ministerio del Interior y de Defensa y las autoridades de la educación a través de ANEP. Asimismo los dueños de empresas privadas han tomado sus propias medidas de “crisis sanitaria”.

En primer lugar queremos destacar lo que esta crisis sanitaria pone en evidencia: las aristas más atroces del capitalismo neoliberal que atenta contra la vida misma en todas sus formas. Se ha puesto en evidencia la existencia de un sistema sanitario falto de recursos, ineficaz e insuficiente: cada mutualista ha tomado sus medidas particulares, pero todas han coincidido en suspender consultas, intervenciones quirúrgicas y emergencias que no estén vinculadas al coronavirus. Consultas médicas que tradicionalmente se deben agendar con tres meses de antelación (lo cual ya evidencia por sí mismo un sistema colapsado) han sido suspendidas, en algunos casos se ha suspendido el control de embarazos, etc.

Se ha puesto en evidencia también un sistema que ampara a los más ricos y vulnera a los más pobres: se recomienda “quedarse en casa”, habiéndose declarado cuarentena. Frente a ello nos preguntamos ¿todos podemos cumplir

en igualdad de condiciones esta medida? ¿Qué sucede con los sin techo? ¿Qué sucede con trabajadores de diversas ramas que estando entre la población de mayor riesgo (mayores de 60 años, diabéticos, inmunodeprimidos, enfermos crónicos, hipertensos, paciente oncológicos, embarazadas) no pueden quedarse en sus casas porque sus empleadores no lo permiten y no existe ninguna disposición que ampare a esta población a cumplir con las medidas de prevención recomendada? ¿Qué sucede con los trabajadores independientes (feriantes, vendedores ambulantes, cuidacoches, artesanos, artistas callejeros, servicios doméstico de ama de casas y niñeras, prostitutas, etc-.) qué solo saliendo día a día de sus hogares consiguen el sustento económico del mismo? ¿Estos y otros trabajadores que no están amparados en ningún sistema de prestación social, están en condiciones existenciales de “quedarse en casa”? Para mal de males, aún si no lo hacen, su situación se agrava exponencialmente en estos días de cuarentena por la baja del consumo en general, y porque según las medidas dispuestas por el Ministerio del Interior pueden ser sujetos a represión policial, por no acatar con las medidas sanitarias. ¿Qué sucede con los trabajadores de shoppings y supermercados, por ejemplo? ¿Están los dueños de las grandes multinacionales y los trabajadores en las mismas condiciones en tanto ciudadanos de proteger su salud? Vemos que sólo los más ricos, pueden darse el privilegio de hacer una cuarentena, no salir de sus casas, sin ver disminuidos sus ingresos (muy por el contrario dada el alza en el precio de algunos productos –higiene y desinfección- y sumado al alza del precio del dólar, esos ingresos aumentan exponencialmente minuto a minuto) y aún más, son los ricos quienes pueden darse el lujo de contar con una cobertura médica no colapsada y hacerse el test del coronavirus.

Un sistema sanitario colapsado, falto de recursos, insuficiente e ineficaz, un sistema social donde la vivienda es un privilegio que no todos tienen, un sistema económico que evidencia la precarización laboral de miles de personas – trabajadores fuera de todo sistema de prestación social-, son sólo algunas de las evidencias que pone de manifiesto esta crisis sanitaria.

En el sector de la educación asimismo, las medidas adoptadas ponen en evidencia una crisis social pandémica como lo es el hambre y la pobreza intrínsecas al capitalismo: se ha determinado que escuelas y liceos que brindan alimento permanezcan abiertos. Ello pone de manifiesto la realidad de hambre y pobreza de nuestros estudiantes y sus familias. Deja al descubierto asimismo el negocio de lucro que hay detrás de las bandejas –por demás insuficientes- para brindar dicho servicio de alimentación. Deja al descubierto a su vez la falta de coherencia entre un gobierno que dice bregar por la prevención y protección de la salud de la población a la vez que pone en riesgo la de funcionarios, maestros y docentes que mantienen a flote dichos servicios, haciéndoles cumplir con la tarea de asistir y abrir los centros, sin brindar por contrapartida capacitación para la prevención, recursos, equipos ni personal para mantener limpios y desinfectados los centros. ¿Acaso son inmunes las personas que atienden los comedores en escuelas y liceos? ¿Por qué un problema que es social y estructural –hambre y pobreza- se descarga sobre los trabajadores de la educación como si fuera su rol resolver y hacerse cargo del hambre y la pobreza?

Por otra parte en el área de la educación vemos con preocupación cómo a costa de “medidas sanitarias” se avasallan derechos conquistados de los trabajadores. Desde la ANEP, el CES, Inspecciones Regionales y de Institutos y Liceos, así como Direcciones se está promoviendo el uso de plataformas virtuales para “mantener el vínculo pedagógico” con los estudiantes. Esto pone en evidencia una vez más las características del sistema económico capitalista que implica hambre y pobreza de grandes sectores de la población: no todos nuestros estudiantes tienen acceso a equipos informáticos, ni a equipos celulares, ni todos cuentan con servicio de internet en sus hogares. Es más, en determinadas zonas del país, estas situaciones son la norma general. Entonces en primer lugar promover el uso de plataformas virtuales desconoce esa realidad, ¿o es que reconociéndola no se da importancia a los pobres?. En segundo lugar, promover el vínculo pedagógico a través de conectividad a redes inalámbricas promoverá aglomeraciones en torno a centros educativos, contraviniendo así las medidas de prevención tan promovidas por el gobierno, flagrante contradicción la de las autoridades al disponer un medida tan plagada de incongruencias entre lo discursivo y los hechos. Pero además nos preguntamos ¿de quién depende la tecnología que es soporte de las plataformas virtuales? ¿A quiénes estamos enriqueciendo con esta modalidad de trabajo – o sea el teletrabajo-?

Por otra parte nuestro vínculo pedagógico se enmarca en el ejercicio de la docencia directa. Por tanto para modificar las condiciones de trabajo, se debería cumplir con la Ley de Negociación Colectiva, y acordar con los trabajadores dichas modificaciones. Esto no ha sucedidos, sino por el contrario, de espaldas a las organizaciones sindicales de la enseñanza, a espaldas del derecho laboral vigente, se está emprendiendo una especie de caza de brujas contra aquellos docentes que no adhieren (por los motivos antes expuestos y otros) tildándolos de “poco comprometidos, poco colaborativos, etc”. Algunas direcciones han realizado amenazas telefónicas a docentes en este sentido.

Estas medidas –uso de plataformas virtuales- atentan además contra los derechos de los niños y adolescentes cuyos datos han sido expuestos a docentes poites y funcionarios “colaboradores” para armar grupos en redes virtuales. Asimismo se ha vulnerado el derecho de las personas respecto al uso de datos personales, exponiendo números de teléfonos a equipos informáticos, docentes poite, etc, para armar grupos de wahtsapp a los que somos ingresados sin nuestro consentimiento.

A juzgar por las medidas propuestas por parte de las autoridades de la enseñanza, pareciera que nuestros estudiantes viven en hogares dignos, con accesibilidad a internet, disposición de equipos informáticos y celulares, y con padres y madres que están, al igual que ellos, aburridos sin saber qué hacer. Sin embargo en muchos hogares abundan en estas horas, la desesperación por falta de ingresos para el plato de comida, para pagar tarifas sanitaria, eléctrica entre otras, o por falta de luz y agua, ni que hablar de las inundaciones y averías al interior de las precarias viviendas de muchas familias que en estas épocas del año, son especialmente dramáticas.

A su vez, tanto las familias de nuestros estudiantes, como nosotros y todos los trabajadores –dependientes, independientes, precarizados, etc-, nos vemos enfrentados a un aumento de precios, que no es acompañado por los salarios. Sumado a la baja del salario real, el tarifazo, anunciado en un 10% para abril, y todo ello acompañado de un dispositivo de control y represión policial amparado en la necesidad de evitar aglomeraciones y reuniones, forma fundamental de los trabajadores de encontrarnos para organizarnos y luchar….

Mientras siga la crisis sanitaria acompañada de este paquete de medidas del gobierno, no haremos más que contribuir a la profundización de la brecha entre ricos y pobres. Desconociendo la realidad de docentes, estudiantes, sus familias y la población en general.

Al momento hay muchísimos docentes que no han podido completar su paquete de horas, por haberse suspendido la elección de horas, debido a la alarma sanitaria-. Preocupa gravemente el silencio de las autoridades al respecto, porque esta situación ha significado ya que muchos docentes se hayan endeudado para sostener el costo de vida que implica el alquiler, la comida, las tarifas, etc. Exigimos que se realice el pago retroactivo a todos los docentes que tomen horas en abril –o cuando se retorne al funcionamiento de las mesas eleccionarias- al 1/03/2020.

PANDEMIA ES EL CAPITALISMO SALVAJE QUE ATENTA CONTRA LA VIDA!! PARA COMBATIR ESTA PANDEMIA: LUCHA Y ORGANIZACIÓN!! 

ARRIBA LOS QUE LUCHAN!! 

AGRUPACIÓN MARÍA BARHOUM 

Ades – Montevideo

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