Declaración pública Núcleo Sindical liceo 39

El núcleo del liceo N°39, reunido el día 28 de mayo de 2021, resuelve elaborar una denuncia pública de las condiciones de estudio y trabajo que venimos teniendo desde el comienzo de cursos 2021 en la siguiente declaración a la opinión pública:


En el transcurso del año lectivo 2020 los y las estudiantes de los diferentes niveles y las trabajadoras y trabajadores de la educación pública nos vimos afectados y conmocionados por la emergencia sanitaria que continúa hasta la actualidad. Este escenario modificó parcialmente las condiciones de estudio y trabajo, exigiéndonos una adaptación sostenida a la “enseñanza” virtual y al vínculo pedagógico desde diferentes dispositivos electrónicos. Asimismo, entendemos que los y las estudiantes fueron afectados
directamente por la nueva modalidad educativa y social que modificó su actuación, su vínculo con los docentes y la institución, los que dependieron no solo de sus condiciones socioeconómicas, afectivas sino también motivacionales. Nos preguntamos si realmente todas estas transformaciones no afectan los aprendizajes de los estudiantes y si podemos esperar que el aislamiento sostenido del grupo de pares sumado a la falta de interacción en este contexto no repercutan en sus desarrollos.
La situación actual en la que estamos desarrollando nuestra tarea redujo el vínculo humano y pedagógico a la conectividad a internet.


En el entendido de que las modificaciones forzadas por un contexto a nivel país llevaron a la adaptación inmediata de la propuesta educativa sin permitir un análisis detallado, una reflexión profunda y una política educativa sólida invisibilizando las condiciones del inicio de los cursos con diversas irregularidades: los llamados para integrar listas de interinatos y suplencias, las elecciones de horas sin respeto a los docentes y a las
medidas sanitarias que figuran en el protocolo, superpoblación de grupos por cierre de matrículas y reducción de horas en asignaturas y cargos docentes.


A la situación antes detallada se le suma la carencia de un análisis exhaustivo sobre la virtualidad, el uso de plataformas y la evaluación del «proceso» del estudiante en un contexto que no está contemplado en su REPAG ni en la propuesta educativa que tenemos en la actualidad.


Las y los docentes que formamos parte de este núcleo consideramos que las
autoridades no han atendido las inquietudes y necesidades que los y las estudiantes tienen, en este marco de irregularidades, en su formación y la diversidad de situaciones de vida que les toca enfrentar a cada uno de forma personal. En este sentido, creemos que tampoco atendieron los reclamos de los y las docentes que somos quienes estamos a cargo
de sostener y acompañar estos «procesos» en un permanente contexto de cambio de las condiciones de trabajo.

Ante la falta de respuestas concretas y la insensibilidad que percibimos frente a las condiciones de estudio y trabajo en la que nos encontramos estudiantes y docentes, el núcleo de este liceo expresa que:
– La virtualidad no nos permite llegar a la totalidad de los estudiantes y actualmente ese vínculo está siendo limitada a un porcentaje muy bajo, que oscila entre un 10% y un 30% en cada grupo.
– La virtualidad viene suponiendo una vulneración permanente a nuestros derechos y privacidad. Alteración de horarios y vida familiar, considerándose a las y los docentes “trabajadores full time”`. Se asume, por muchos actores, que la desconexión de los estudiantes es por falta de estrategias docentes, generando así una mayor presión. La multiplicidad de tareas administrativas y registros permanentes, sin reglamentar, dejando en un segundo plano la tarea pedagógica. Los “vínculos virtuales” se sostienen con la conexión y los dispositivos personales de los docentes.
– La plataforma CREA, de uso obligatorio en la educación pública, se ve afectada casi a diario por la saturación. De esta forma se nos impone el uso de una herramienta que nos dificulta la realización de nuestras actividades fluida y cotidianamente.
-La interacción pedagógica no depende únicamente de la conectividad de las o los estudiantes, ni del esfuerzo de la tarea o estrategias docentes e institucionales sino de la diversidad de situaciones en las familias que van de la realidad económica que están viviendo a las afectaciones en la salud psicofísica y emocional. La virtualidad y la exigencia de la conexión permanente a través de un dispositivo vulnera la intimidad familiar exponiendo su ámbito privado.
– Nos están exigiendo validar esta forma de acreditar aprendizajes de forma numérica y de vincularnos sin vernos ni comunicarnos de forma directa o presencial con nuestros estudiantes. Esto genera una desigualdad de oportunidades y de derechos porque aquellas y aquellos que no pueden vincularse por esta modalidad virtual, quedan fuera del proceso, situación que los afecta posteriormente en el regreso a la presencialidad. De este modo se impone un modelo reduccionista de la evaluación que pondera la acreditación valorando los aspectos cuantitativos sobre los cualitativos que se dejan de lado.
La exigencia de valorar el «vínculo» o el contacto que el estudiante puede tener en la conectividad termina desvirtuando la valoración del desempeño.
– Los documentos que bajan las autoridades son, en ocasiones, contradictorios en lo que solicitan o lo dejan librado a la interpretación de cada dirección o centro. Esto crea confusión, falta de respaldo al cuerpo docente que deja de manifiesto un gran nivel de improvisación en lo que respecta a nuestras condiciones de trabajo y lo que hace a nuestra tarea.
-Reivindicamos el espacio de coordinación como lugar de encuentro e intercambio en el que podemos generar acuerdos, elaborar proyectos colectivos, pensar la realidad para modificarla y enriquecerla. En este sentido, este año se han visto recortadas las horas de coordinación docente y por diferentes motivos, ya planteados, se encuentran limitados los espacios de construcción colectiva. Creemos que en este escenario cambiante y hostil en el que se encuentra la educación pública hoy en día,
se hace necesario encontrarnos unidos en un trabajo de reflexión y construcción que nos permita sostener y cuidar las trayectorias de nuestros estudiantes.
-Denunciamos la permanente persecución sindical que se hace de compañeros y compañeras que expresan sus ideas, militan defendiendo los derechos como trabajadores de la enseñanza o realizan acciones consecuentes con su forma de pensar.
Creemos que es sano en una sociedad democrática que se respete el derecho a la libertad de expresión y una sociedad que restringe las libertades compromete negativamente su futuro.

Núcleo sindical liceo 39.
ADES-FENAPES- PIT-CNT

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