EL CES Y SUS PARADOJAS: UN LLAMADO QUE EXCLUYE
El pasado viernes 18 de setiembre, previo al receso previsto para los días 21 y 22, el Consejo de Educación Secundaria publicó en su página web un llamado para aspirantes a cubrir horas vacantes de docencia directa en
carácter de interinato y/o suplencia.
El mencionado acto tiene por objetivo la actualización de méritos (muchos trabajadores se están formando y han avanzado en sus estudios desde el último llamado) y la habilitación a nuevas inscripciones en algunas asignaturas (es el caso de los estudiantes de formación docente que no cumplían con los requisitos mínimos en la
oportunidad anterior).
Pero esto no es todo: el CES resolvió instar a todos los docentes (que ya se encuentran en listas) a inscribirse, aún si no tienen o no desean agregar méritos, con el objetivo de mantenerse como aspirantes a desempeñarse
en Secundaria.
Sin lugar a dudas, el hecho de poder agregar méritos generados y realizar llamados en asignaturas que así lo requieran, es correcto y deseable. Y debería ser algo periódico, año a año, y no un recurso excepcional que la
Administración dispone discrecionalmente cuando quiere (como ha sucedido los últimos años). La actualización de méritos es un derecho de los trabajadores docentes.
Sin embargo, el llamado dispuesto el 18 de setiembre, al igual que su rectificación del 22 de setiembre, convierte un derecho en una obligación de difícil concreción. En primer lugar, por la falta de sentido de la oportunidad de quienes circunstancialmente presiden el CES.
Parece que las autoridades no tienen claro aún que estamos en el medio de una pandemia y que, por tanto, cualquier trámite requiere de mayor disponibilidad de tiempo. Y no solamente eso: el hecho de tener que salir a
buscar la documentación necesaria con plazos tan escuetos como los originalmente planteados genera no solamente dificultades específicas para cada interesado, sino también dificultades generales, al sobrepasarse las
posibilidades de la propia Administración.
Los liceos, que de por si no cuentan con personal administrativo suficiente, han visto menguada la cantidad de funcionarios producto de la pandemia. Los pocos funcionarios que hoy se desempeñan deben cargar con la
responsabilidad de llegar a tiempo con la documentación solicitada por los docentes: constancias de actuación,
informes de dirección, etc.
La falta de previsión del CES queda de manifiesto cuando la nueva Acta publicada el 22 de setiembre extiende los plazos de inscripción originalmente planteados. Pero la extensión del plazo sigue siendo insuficiente y, además, no corrige todos los errores del llamado.
La convocatoria se da en un momento de intensificación del trabajo docente, producto de la participación en reuniones de evaluación, exámenes y actos. Y los tiempos para el trabajo de las juntas calificadoras y
presentación de reclamos se superponen con el cierre de los cursos, asociados a múltiples tareas pedagógicas que los docentes debemos afrontar.
Se trata, además, de un año muy particular, en el que necesitamos más que nunca del encuentro con los estudiantes en el aula, y a instancias del CES nos vemos limitados para hacerlo debido a que quedamos obligados a recorrer liceos y oficinas públicas con el objetivo de obtener los documentos necesarios para poder inscribirnos y mantener nuestro trabajo.
O sea que este llamado es inoportuno por donde se lo mire, aún con la extensión del plazo inicial.
En otro orden, el llamado en cuestión se hace al margen de la normativa vigente, estableciendo que quienes no se inscriban serán eliminados de las listas.
La normativa vigente en materia de ordenamiento de interinos es la Circular 2145, que en su artículo 45 dispone de manera taxativa las razones o causales de exclusión de las listas y, para sorpresa, la no inscripción en un
llamado no se encuentra dentro de las mismas. Por supuesto, no se trata de una defensa a la Circular en cuestión, que ha sido analizada y cuestionada por quienes suscribimos estas líneas, como insumo a diferentes congresos
de la FeNaPES.
Lo que hace el CES al interpretar que los docentes que no se inscriban no tienen voluntad de continuar en lista, no es más que un atropello y un ejercicio de poder sobre los trabajadores.
Quienes no desean agregar méritos o no pudieran reunir la documentación solicitada (en tan escaso tiempo y en las condiciones tan complejas) cargarán el año próximo con el hecho de quedar en el mismo lugar o bajar su ubicación en el orden de prelación en relación a quienes sí los presenten.
Pero para el CES no parece suficiente, va más allá de eso y resuelve, de manera unilateral e interpretando la voluntad de quienes no se inscriben como sinónimo de no querer permanecer en lista, eliminarlos de las mismas.
Incluso habiendo tenido la posibilidad de enmendar este equívoco, vemos que el 22 de setiembre se emite una nueva Acta que recae en el mismo error: “instar a todos los integrantes de las listas de interinatos y/o suplencias a anotarse, aunque no tengan méritos de los años 2018 y 2019 que agregar, si desean permanecer en las mismas, estableciendo que para el caso de no inscribirse se entenderá que desisten de integrar las listas
correspondientes, a partir del año 2021”.
A ello debemos agregar otro elemento que es preocupante, a saber: la exigencia excluyente de una antigüedad de dos años en el desempeño (que no queda claro si son o no 2018 y 2019, aunque parece lógico que así sea,
pues el llamado remite a dicho periodos). Nos preguntamos si al tratarse de un requisito excluyente, el docente que no tenga esa antigüedad será excluido de las listas.
En síntesis:
Es completamente inoportuno que, en un contexto de pandemia, se convoque de manera simultánea a miles de docentes en todo el país a recorrer oficinas públicas.
Es completamente inoportuno que en medio de una crisis que ha privado de sus fuentes de trabajo a decenas de miles de uruguayos, cientos de docentes interinos queden en situación de precariedad, producto de no poder cumplir con los requisitos y tiempos decretados por el CES.
Es completamente inoportuno que se corra el riesgo de no disponer de suficientes docentes en varias asignaturas, cuando se necesita empezar el año lectivo 2021 con todas las horas designadas.
Es un atropello a los derechos de los trabajadores docentes anunciar que serán quitados de las listas quienes no se presenten a este llamado, y quienes no demuestren dos años de antigüedad.
Carina Benoit
María Noel Graffigna
Julio Moreira


