Desde hace muchos años, el núcleo sindical del Liceo N° 16 ha insistido en la deficiencia del edificio en el que funciona, estableciendo que no es acorde a la tarea pedagógica. En nuestra plataforma se exige la construcción de un nuevo edificio, pero además -y en tanto eso no sea posible- una serie de reformas que hagan al recinto cumplir con las normas mínimas de seguridad.
A costa de las medidas de lucha, el núcleo consiguió la construcción de una escalera de emergencia que permitiese, en caso de siniestro, descongestionar la primera y segunda planta del edificio. Al igual que serviría para evacuar el liceo 56 y utu del Prado. Recordemos que el liceo funciona en un ex convento de clausura, de tres plantas dispuestas en forma de galería en torno a un patio interior y que tiene pasillos y escaleras muy angostos, formándose peligrosas aglomeraciones. Se destaca, también, que de estas tres plantas la más alta es la más poblada, contando con seis salones de grupos además de una sala de informática. En la planta del medio hay cuatro salones y dos laboratorios, mientras que en la planta baja hay cuatro salones.
La construcción de la escalera de emergencia comenzó en el período de receso de julio sin que hubiera llegado a los trabajadores un plan de obras tal que permitiera prever un calendario. Los ajustes y resoluciones en lo que va desde el comienzo de la obra, se han tenido que improvisar día tras día. La ausencia de un portero (otro reclamo del núcleo) complica la situación ante la entrada y salida de obreros.
Pero lo más grave de toda esta situación fue el agregado de un grupo más a la planta alta, la que tenía seis grupos pasaría a tener siete según esta nueva disposición cuyo argumento, en un principio, no era suficientemente explicado. El cambio consistía en un traslado de la sala de informática del piso más alto al más bajo, dejando la planta baja con tres grupos (por el momento, los terceros, quienes no tienen informática) y agravando sustancialmente la situación de superpoblación de la planta alta que se describió anteriormente. Recordemos que la idea básica de construir una escalera de emergencia era poder evacuar ese piso tan problemático, que tantas dificultades de tránsito tiene en los recreos.
Los motivos por los cuales se efectuaba ese traslado, repetimos, no eran claros, ya que a nivel de Dirección tampoco se contaba con esa información. Andando el tiempo se supo que tenía que ver con atender nuevas normas de accesibilidad universal a la sala; principio que en términos generales compartimos, pero que no aplica a la realidad de nuestro edificio por las características señaladas. Esto no se expuso oficialmente hasta después de trasladada la sala y las gestiones que se hicieron para evitar dicho traslado fueron ignoradas.
El núcleo, preocupado por la situación, se comunicó por teléfono con Javier Landoni y en esa conversación se acordó que la sala de informática volvería a la planta alta. Este diálogo tuvo lugar el día jueves 16 de julio, pero siendo el día de la fecha, la Dirección expresa no tener noticias al respecto. Frente a esto, el núcleo en asamblea intenta una nueva comunicación telefónica con Javier Landoni sin éxito.
Ante lo expuesto, el núcleo del Liceo Nº 16 solicita una reunión de carácter urgente, ya que las obras están terminando y no hay indicios de que lo acordado telefónicamente se vaya a cumplir. Se solicita la presencia de las autoridades de Secundaria en el Liceo Nº 16 antes del día viernes 24 de julio, para que podamos obtener un compromiso firmado de lo acordado extraoficialmente. En caso de que esta reunión no pueda llevarse a cabo se convocará a una conferencia de prensa para el lunes 27 de julio a las 18:30 hs. en donde estableceremos cuáles serán los pasos a seguir frente a una situación que, lejos de acompañar los intentos de mejorar la vida institucional, los entorpece.
Atte,
Núcleo del Liceo Nº 16
ADES-FENAPES-PIT-CNT


