Liceo 16 – Balance para seguir adelante – 09/09/14

Estamos pasando la mitad del año, y mientras esperamos las próximas reuniones, corregimos pruebas, tratamos de sobrevivir al crudo invierno y el circo electoral nos da un descanso. Es necesario hacer un “parate”; una crítica y autocrítica, frente a todos los compañeros. Corresponde un balance para seguir adelante.

El inicio de los cursos 2014 en nuestro liceo, como en la mayoría de los liceos del país, fue casi “normal” dicho por las propias autoridades de la educación, si es que asumimos como normal las carencias con las que cotidianamente tenemos que llevar adelantes nuestra labor docente. Entre ellas, la más notoria, fue la falta de bancos, básicamente en el turno matutino, donde tenemos el mayor número de estudiantes cursando e inscriptos. Esto sumado a los ya viejos reclamos de dos cargos más de adscriptos, la portería para todos los turnos, los materiales didácticos y demás, aspectos, los cuales desde el año pasado nos generaron una situación de conflicto con el CES, y más aún ante la falta de respuesta a los justos reclamos de los compañeros.

Este año no fue la excepción, desde diciembre del 2013 se veía venir esta situación, como corresponde, el núcleo sindical pidió en varias oportunidades tener una instancia de negociación con el CES, para buscar soluciones. Varios fueron los pedidos, varios fueron los mecanismos, uno solo fue el método que rindió.

Durante el mes de febrero, antes que el núcleo se terminara de afianzar, algunos compañeros se mantuvieron alerta frente a los problemas de horarios y superposición, falta de materiales, y también las fallas que tuvo la lavada de cara que le dieron al liceo, ¿la pintada del liceo fue el “Shock edilicio” del que tanto se jactaba el Consejo?

En los primeros días del mencionado mes, entre inscripciones y exámenes, los compañeros del núcleo recorrimos el liceo con el consejero Landoni, donde ya le hacíamos notar los problemas que se nos venían. La respuesta del consejero: simples promesas.

Las clases arrancaron, los días, las semanas, y los meses pasaban, y en la mira poca cosa, ni horas de apoyo, ni portero ni bancos; las cartas del núcleo se perdían en el éter de la calle Rincón, los oficios de la dirección tenían mismo destino.

Frente a todo esto, el núcleo toma la decisión de parar las clases 24 hs, con la ocupación del liceo. Fue una medida que pensamos, debatimos, y defendimos, y que consideramos dio sus pequeños logros. Por nombrar algunos: a los dos días que resolvimos parar llegan los bancos, una primera ronda de 25 y unos 60 más posteriormente. Aunque según el CES, y el director del liceo la llegada de los bancos no tuvo nada que ver con la medida adoptada…

Nuestro objetivo con la ocupación era lograr una mesa de negociación con las autoridades y así se hizo. Es de resaltar el apoyo de todos los compañeros de la Comisión Directiva de ADES Montevideo, de las más variadas corrientes que se pusieron a la orden de nuestro núcleo.

La reunión bipartita se realizó. Participamos con compañeros de FENAPES, y del núcleo del liceo 70. Finalmente expusimos todas las problemáticas. La dirección del liceo siempre estuvo al tanto de lo que se le planteaba al CES. Es de resaltar la soberbia con la que la delegación del núcleo fue tratada, ante nuestras insistencias por la inadecuada estructura del liceo.

De esta reunión obtuvimos: la portería con horario insuficiente (no se tiene más fondos para porteros, lo que votó el parlamento fue totalmente insuficiente), y las visitas de arquitectos y técnicos para mejorar la parte de infraestructura. Les dejamos bien claro a Puente y a Zaffaronni, nuestro objetivo es un liceo nuevo, con espacios pensados pedagógicamente, y no un ex convento lleno de recovecos y escaleras angostas. Frente a esto solamente una promesa verbal, que en las memorias de esta administración quedará como prioridad para el próximo quinquenio, un nuevo edificio para el 16…

Posteriormente recibimos varias visitas de arquitectos y técnicos del CODICEN y del CES, siempre con el acompañamiento de algún compa del núcleo, frente a la ausencia del señor director. En estas instancias lo que resalta es la falta de espacios, a raíz de la clausura del sótano como lugar de coordinación. Nuevamente la soberbia de arquitectos, la falta de criterios entre ellos y las autoridades fueron evidentes; no sabiendo hasta último momento cuáles eran las propuestas concretas a los compañeros.

En el medio de toda esta situación nos seguimos moviendo por temas de reuniones, no hay ninguna circular que establezca que las reuniones tienen que ser a contra turno, quien diga eso está mintiendo. Éste fue un punto que le planteamos a la dirección en la reunión bipartita y también se lo dejemos claro a la inspección. Fuimos testigos cómo las reuniones a contra turno generaron más problemáticas que soluciones; es una política del Consejo, dar clase aún en las peores condiciones y sobre cargados.

¿En qué situación nos encontramos actualmente?

La última visita del consejero Landoni gestionada por compañeros de FENAPES permitió unos tímidos avances. A destacar, las 20 hs. de apoyo a adscripción (es tan brutal la inoperancia del CES, que todavía no han firmado la resolución), se aceleró el trámite de artículo 20, el acondicionamiento de un espacio nuevo, en donde funcionaba el PIU (tenemos que pensar qué finalidad le damos), la construcción de una salida de emergencia (lo cual es imprescindible y hace muchos años que el núcleo la viene reclamando).

Todos estos pequeños logros se debieron básicamente a la presión que ejerció el núcleo durante todos estos años. Aún, teniendo en perspectiva en mediano plazo un nuevo espacio para el liceo, tenemos elementos concretos que controlar, por ejemplo que se realicen correctamente las obras que están proyectadas.

Frente a esto resulta fundamental el aporte de más compañeros, es muy importante que el núcleo se fortalezca y crezca. Resaltar la importancia de la herramienta sindical, nos protege y nos ampara.

Precisamos de más compañeros, de más aportes, de más cabezas pensando. Siempre las puertas del núcleo estuvieron, están y estarán abiertas para todos los trabajadores honestos del liceo. Las autoridades tienen bien claro que en el 16 hay un grupo aguerrido de trabajadores que defienden la Educación Pública, que quiere al liceo y a sus estudiantes.

Tenemos por delante tiempos muy difíciles, se viene una embestida contra la Educación Pública y sus trabajadores comparable con los tiempos de la reforma Rama, esta vez más sutil, más disfrazada, sumado a la falta de presupuesto que pese a los discursos rimbombantes del sistema político sigue siendo insuficiente.

El año que viene nos jugamos un partido muy importante, se define el presupuesto en educación para los próximos 5 años: salario, infraestructura y políticas educativas integrales, son puntos fundamentales para desarrollar dignamente nuestra labor. Estaremos viendo cuáles serán los mejores métodos para dar la pelea, aunque los últimos tiempos nos marcan el camino.

Pelear por condiciones favorables de laburo, y estudio de los gurises es nuestro mejor ejemplo hacia ellos. Somos trabajadores de la educación, agentes de cambio y transformación. Por eso, además de tiempos difíciles, también nos esperan tiempos hermosos, cargados de lucha.

Hoy más que nunca “nada debemos esperar sino de nosotros mismos”.

Los compas del Núcleo Sindical del 16

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