Sra. Directora del Liceo Nº 38
Prof. Cristina Pacheco
PRESENTE:
Luego de escuchar a los agentes de la Comunidad Educativa Segura, el núcleo sindical del liceo 38 plantea las siguientes reflexiones:
No hacemos un juicio de valor sobre las intenciones de la Comunidad Educativa Segura al proponer trabajar con los estudiantes dentro del liceo y pedir a los profesores información sobre lo que pase dentro del local, pero entendemos que la tarea policial debe estar ubicada en otro lugar.
En primer lugar, el hecho que motivó la visita se produjo en la calle, y si bien involucró a uno de nuestros estudiantes, el otro, o los otros protagonistas, no pertenecen al liceo. Dentro del liceo, entre nuestros estudiantes, al menos hasta el momento, no han sucedido hechos similares. Esto pone en duda la necesidad de abordar la situación solo en el liceo.
Otro aspecto que queremos explicitar, es que en el liceo existe un relacionamiento entre todas las personas, que nos permite atender las situaciones de conflicto que puedan surgir. Recordamos, además, que los docentes estamos en condiciones de abordar estas situaciones, y quienes compartimos este espacio, vamos acordando ciertas normas de convivencia que promueven formas no violentas de resolución de los conflictos. Si bien las relaciones humanas son complejas, máxime cuando comparten un mismo espacio muchas personas, y surgen todos los días situaciones a resolver, es parte de nuestra tarea docente y permanentemente estamos pensando estrategias y dando respuestas a esas situaciones. También trabajamos con nuestros estudiantes en la resolución de conflictos que se producen entre ellos y el resto de las personas con las que conviven fuera del liceo, pero, por supuesto, de otra manera, ya que no lo hacemos en forma directa sino analizando el relato de esas experiencias y discutiendo con ellos posibles salidas.
También resulta de orden explicar que todas estas tareas que realizamos a diario podrían tener mejores y más visibles resultados, si las condiciones de trabajo fueran las adecuadas. A la interna, muchos de los conflictos que se generan entre nuestros estudiantes se deben a la superpoblación que hay en el liceo. Los espacios comunes resultan pequeños, y también resulta inevitable para nuestros estudiantes pecharse en los corredores, situación que genera conflictos. Las soluciones para estos conflictos no pueden ser brindadas por la policía sino por el CES, que debe garantizar condiciones de seguridad a la interna de las instituciones.
En este sentido vemos la necesidad de disminuir el número de alumnos por grupo, lo cual permitiría que la circulación de nuestros estudiantes por los espacios comunes fuera más descontracturada. Por otra parte también habilita a una labor pedagógica diferencial, contando con más tiempo para atender las problemáticas individuales. La provisión de más adscriptos para asegurar la presencia adulta en los espacios comunes. Reiteramos, la Comunidad Educativa Segura no puede dar solución a estas situaciones.
Trabaja con nosotros un equipo multidisciplinario que también aborda estas temáticas en talleres específicos o en instancias en las que se deben atender individualmente a los estudiantes. Destacamos que el equipo multidisciplinario originalmente contaba con cuatro personas y actualmente sólo son dos. Nuevamente, el trabajo no pasaría por la Comunidad Educativa Segura.
Abordar directamente la problemática que puede surgir del relacionamiento de nuestros estudiantes con el resto de la población (en la calle, en el ómnibus, en la parada, en sus casas, en sus barrios) es una tarea que supera nuestras posibilidades, por razones tan obvias que no abundaremos en ellas. La problemática que quizá sea más asequible es la que se genera en la puerta del liceo y pone el tema de la seguridad nuevamente en el tapete.
Solicitamos que se maneje la seguridad institucional con criterios pedagógicos. Introducir el discurso policial en el aula es innecesario e inapropiado en relación a los objetivos que nos proponemos como educadores. En este sentido se vuelve una necesidad comenzar a trabajar de forma sistemática y comprometida con los menores que están en la puerta a diario. REFORZAR EL EQUIPO MULTIDISCIPLINARIO con dos cargos : un EDUCADOR SOCIAL y un TRABAJADOR SOCIAL que colaboren con el equipo ya existente y a su vez desarrollen un trabajo a mediano y largo plazo con los adolescentes que tenemos en la puerta. Es un buen punto de partida para transitar otros discursos en relación a la seguridad de las instituciones educativas.
En conclusión: Rechazamos como núcleo sindical los talleres que propone la Comunidad Educativa Segura. Solicitamos que se piense con SERIEDAD la seguridad institucional siempre siguiendo criterios pedagógicos como corresponde a un espacio educativo.
Núcleo Sindical Liceo 38 Ades Montevideo
Fenapes PIT CNT


