Liceos Populares: ¿Qué hará Mujica? ¡Qué hará!

Mujica y las clases perdidas-page-001
ALGUNAS CONSIDERACIONES ACERCA DE LA PROPUESTA DEL PRESIDENTE DE RECUPERAR LAS CLASES PERDIDAS POR MEDIDAS SINDICALES

El 16 de agosto, el ciudadano Mujica dijo en su audición radial que “hemos perdido varios días de clase en el transcurso de este año que inequívocamente habrá que recuperar a fin de año, porque no deben los muchachos perder algo que es un esfuerzo global que paga toda la sociedad”, refiriéndose a los días de clase “perdidos” producto de los paros realizados por la FENAPES y ADES Montevideo, y lanzó el siguiente mensaje al CODICEN y al CES: “las autoridades de la enseñanza deberían tomar nota e ingeniárselas para organizar de alguna forma al final del período la recuperación del tiempo perdido”.

Sin entrar en valoraciones acerca de la ignorancia del presidente respecto a la imposibilidad de recuperar clases al final del año lectivo debido a cómo está estructurado el mismo (parciales, reuniones, exámenes e inscripciones), digamos que de manera inmediata distintos actores salieron a responder, entre ellos los consejeros Tinetto y Zaffaroni, que afirmaron que la recuperación de clases debía ser negociada con FENAPES. hicieron lo suyo varios compañeros del Comité Ejecutivo de nuestra Federación, entre ellos el secretario José Olivera, afirmando que lo primero que había que negociar, en tal caso, era la recuperación del salario, pues se trataba de clases no dictadas por paros, habiéndose realizado los descuentos correspondientes. Afirmó, además, que las declaraciones de Mujica no dejaban de ser una expresión de deseo.
Lo que ninguno de los declarantes parece haber dicho es que los paros no fueron para perjudicar a los estudiantes, sino que fueron la necesaria respuesta ante la indiferencia de las autoridades para con el alarmante deterioro de las condiciones que presentan decenas de liceos en todo el país. Recordemos, además, que dichas medidas contaron con la generalizada aprobación de padres y estudiantes, muchos de los cuales acusaron incluso al sindicato de ser tibio en sus medidas de lucha.
Si consideramos que el planteo de Mujica es honesto, y dado que la enseñanza secundaria presenta signos de marcado deterioro que redundan en pérdida de clases debido a que los liceos carecen de los recursos necesarios, y a que los mismos se ven atravesados por las penurias económicas de buena parte de los estudiantes y profesores, nos preguntamos:

¿Qué va a hacer Mujica para que los miles de jóvenes que viven en asentamientos no sigan perdiendo clases cada vez que llueve o hay alerta meteorológica y no pueden abandonar sus precarias viviendas porque se les inundan?

¿Qué va a hacer Mujica para que miles de jóvenes no sigan perdiendo clases para cuidar a sus hermanos menores, producto de la inestabilidad y superexplotación de la que son víctimas sus padres en sus trabajos?

¿Qué va a hacer Mujica con el miserable salario que paga por hora docente, que lleva a cientos de profesores a trabajar 60 horas semanales, forzándolos a que, cuando van dos meses de clase, falten por enfermedades de la voz, de la columna y de los nervios, haciendo que se pierdan clases?

¿Qué va a hacer Mujica con los edificios liceales que fuerzan a sus directores a suspender las clases –sin que sea noticia en los medios- cuando se filtra agua producto de las lluvias; cuando hay problemas eléctricos que implican un riesgo; cuando faltan salones, laboratorios y salas de informática para trabajar; cuando no hay espacios cerrados para realizar educación física; cuando hay plaga de ratas, abejas, hormigas o palomas; o cuando la falta de auxiliares de servicio vuelve insostenible el local por falta de higiene?

¿Qué va a hacer Mujica con las clases que se pierden las primeras semanas de cada año lectivo debido a que los grupos sin profesores no son ofrecidos a los profesores sin grupos debido a una lenta burocracia que tiene su causa principal en la falta de personal en el Departamento Docente?

¿Qué va a hacer Mujica con las clases que se pierden por la aplicación de las pruebas PISA y las del Plan Ceibal, o por las actividades extracurriculares del Programa Compromiso Educativo?

¿Qué va a hacer Mujica respecto a las clases que pierden decenas de jóvenes que practican fútbol en clubes afiliados a la AUF y que, en el marco del Programa Gol al Futuro, en muchísimas oportunidades no van al liceo para poder entrenar y jugar? ¿Va Mujica a exigirle a los clubes que adapten sus horarios de entrenamiento a los horarios de clase y estudio de estos jóvenes?

Antes de proponer recuperar las clases perdidas por paros, ¿por qué no habla Mujica de las decenas de intimaciones que el CODICEN ha recibido del parte del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social por las condiciones ruinosas y de abandono de decenas de locales de enseñanza? ¿Por qué no dice que pasan los meses y no se han siquiera iniciado las obras de refacción? Y puntualizamos: las intimaciones del MTSS fueron mucho más drásticas que los reclamos que hasta el momento hemos hecho docentes, estudiantes y padres.

¿Qué está haciendo Brenta, que en marzo y abril cuestionó nuestras medidas de lucha, pero hoy parece desconocer los informes que sus propios subalternos han hecho de las condiciones de los liceos?

Los planteos de Mujica son simplistas y superficiales y no consideran la raíz de los problemas. Lo invitamos a que visite los liceos de los barrios más pobres un día soleado y luego un día de lluvia, y después hablamos de las razones por las que se pierden días de clase. Verdaderamente, declaraciones tan huecas, que no aportan soluciones reales a los problemas de fondo, rozan con la negligencia.

Carina Benoit
Julio Moreira

Setiembre de 2012

Compartir