Inspección de Institutos y Liceos
Insp. Profa. Catalina Videla
Presente
Los profesores del liceo N.º 41 nos dirigimos a usted para plantearle nuestra posición acerca del contenido de la circular 1/2016 según la cual todos los estudiantes del liceo deben permanecer en el mismo durante todo el horario.
En primer lugar, consideramos que no es posible ni recomendable proceder de esa forma sin un margen de flexibilidad que permita adaptar la nueva normativa a la realidad del liceo. Pasamos a explicar nuestras razones:
El rol del adscripto en la vida cotidiana institucional es fundamental y, sobre todo, insustituible. Hacerse cargo de un grupo cuando tiene horas libres es una tarea que demanda dedicación total, entendiendo que en una institución educativa la interacción entre alumnos y profesores debe ser, necesariamente, significativa. El adscripto que se hace cargo del grupo con hora libre debe dejar de lado otras tareas; mientras esto sucede, nos preguntamos quién va a atender las demandas de los padres, quién va a atender a los alumnos que busquen apoyo con sus problemáticas individuales, quién va a realizar el trabajo administrativo cotidiano, quién va a hacer el seguimiento de los que no asisten o lo hacen de forma intermitente, quién oficiará de lazo entre el profesor y la familia cuando se presenten dificultades con los aprendizajes, y etc., etc. En los liceos no hay nadie que no tenga nada que hacer.
La situación se agrava si lo pensamos en perspectiva, repasemos la cantidad de causales que generan que haya grupos sin profesor:
-En esta etapa inicial del año lectivo, horas no asignadas y renuncias.
-En períodos de reuniones, superposición de funciones de los profesores.
-En períodos de exámenes, ídem.
-Licencias médicas y maternales.
Todas estas causales tienen su correspondiente justificación. Son inherentes al sistema y están previstas y contempladas en el Estatuto del Funcionario Docente.
Nos preocupan las consecuencias que pudiera tener sostener este régimen de trabajo sin observar el perjuicio en las tareas anteriormente mencionadas. Como adultos, como profesionales de la educación, como depositarios de la confianza de las familias de nuestros estudiantes queremos dejar claro que nos preocupa quién va a ser responsable de las consecuencias que genere esta decisión. No creemos que esa responsabilidad deba recaer en el equipo de Dirección, ya que las soluciones de fondo no están dentro de sus competencias. Entendemos que desde el punto de vista pedagógico es negativo para nuestros estudiantes mantenerlos dentro del liceo sin la debida atención. Para que este régimen de trabajo funcione deberíamos tener recursos materiales y humanos que no tenemos.
Sin otro particular,
siguen firmas



