Sres. Consejeros del CES:
Prof. Celsa Puente,
Prof. Javier Landoni.
Prof. Isabel Jaureguy,
Presente;
El viernes 6 de mayo concurre al liceo 57 la Inspectora de Institutos y Liceos Prof. Catalina Videla acompañada por la Inspectora Oyenard quienes comunican al equipo de Dirección y cuerpo de adscriptos que el servicio de portería tal y como se viene desarrollando se va a cambiar por el de un solo turno de 12 a 18hrs. Este liceo está inserto en el barrio Ituzaingó, que recibe población de Las Acacias, Barrio Marconi, Piedras Blancas, Manga, Barrio Capra y nuevo Capra. Zona catalogada por el Ministerio del Interior como “zona roja”.
Dicha noticia genera gran preocupación en la comunidad educativa ya que desanda de manera inconsulta un largo camino recorrido por los actores de esta institución. Quienes recuerdan vivamente lo que era trabajar sin portería. En este tiempo formaba parte de nuestra cotidianeidad la permanente intromisión del afuera, vulnerando la seguridad e integridad de todos los actores: peleas del barrio, venta de droga, robos recurrentes, pedreas, amenazas, introducción de desconocidos armados, constante daño material y más. Se desgastaban los recursos y energías a contener situaciones externas al liceo, desdibujándose los roles de los actores ya que todos debíamos oficiar de porteros afectando negativamente nuestra función.
La portería en nuestro liceo marcó un cambio sustantivo y significativo en los hábitos, formas, tiempo, organización institucional de nuestra comunidad, que repercutió en la calidad del trabajo. El perfil del portero llevó implícito un rol pedagógico que favoreció por un lado la construcción de una membrana de seguridad con el afuera y un vínculo de respeto con los estudiantes. Al punto que, inexorablemente, se convirtió en un referente .
Por todo lo expuesto consideramos que la reestructura va a ser nefasta, es sumamente necesario el portero en la totalidad de ambos turno, siendo por tanto insuficiente lo planteado por inspección. Dicha pérdida sería un retroceso en los procesos construidos por esta comunidad. Incluso el sistema de alarmas ha sido ineficiente e insuficiente.
Este contexto que nombramos lejos de mejorar, se ha encrudecido: hay más robos, más conflictos, más violencia. Es por ello que el portero sigue siendo un actor indispensable cuyo rol es insustituible para mantener el orden, la confianza y la mediación con el afuera.
Por lo tanto exigimos rever la decisión tomada y mantener la forma de trabajo que se viene dando valorando los argumentos expuestos. Reiteramos que para nuestra comunidad la forma de trabajo que venimos construyendo con la portería no es la de un servicio contratado sino la de un rol insustituible y sumamente necesario. Exhortamos a recordar el compromiso de este colectivo que en el pasado, en forma de protesta, tomó la decisión de destinar de manera rotativa 45 minutos por docentes y funcionario para oficiar de porteros.
Este colectivo espera una clara y pronta respuesta que contemple los argumentos presentados.
Saluda atentamente.
Núcleo Sindical y Comunidad Educativa Liceo 57


