Declaración de la Comisión de Derechos Humanos de ADES Montevideo sobre la represión en torno a los centros educativos

LA REPRESIÓN SOLO EMPEORA LOS PROBLEMAS

Son de público conocimiento diversos hechos de violencia en las inmediaciones de centros educativos, así como hacia docentes y estudiantes. Estamos siendo parte de una sociedad menos solidaria y más violenta.

En este marco se está haciendo más común el reclamo de “seguridad” a través de la presencia policial en nuestros lugares de trabajo y estudio, pero la acción policial no enseña, solo reprime. La ruptura del entramado social, la falta de empatía y solidaridad, son consecuencias de una sociedad cada vez más individualista y competitiva. Ante esto la policía no presenta ninguna solución, su accionar es más violencia, porque su función social y su formación es a través de la violencia.

Es por todo esto que  exhortamos, a todos los trabajadores de la educación, a que no recurran a solicitar presencia policial en los centros educativos, en cambio apostemos a la solidaridad, a la integración con el barrio, a realizar actividades culturales y sociales, eso sí sería un rol pedagógico. Intentar combatir el individualismo con solidaridad y organización, este puede ser nuestro gran aporte a estos problemas sociales.

Desde la Comisión quedamos a disposición para la realización de talleres, charlas u otras actividades en defensa de los DDHH.

Existen casos, algunos de público conocimiento y muchos no, de violencia policial contra estudiantes y docentes, y queremos solidarizarnos especialmente con ellos. Adjuntamos denuncias realizadas por los núcleos sindicales y otros relatos sobre situaciones de abuso policial. Invitamos a los compañeros a denunciar este tipo de situaciones públicamente y acercarnos sus relatos para que no queden impunes y concientizar sobre los riesgos que implican las soluciones represivas.

Comisión de DDHH de ADES Montevideo / FENAPES / PIT-CNT

Contacto de la comisión: comddhh.adesm@gmail.com

Denuncia realizada por el núcleo sindical del liceo N°39, abril 2019.

Un grupo de estudiantes que fumaban en la vereda de este liceo es requerido por la guardia republicana. A uno de ellos, menor de edad, que estaba fumando marihuana, lo interrogan y simultáneamente  le dan un cachetazo, pisan el cigarro y lo declaran en desacato.

Ver relato completo: 

https://adesmontevideo.uy/declaracion-de-la-asamblea-general-de-ades-montevideo-sobre-la-represion-policial-a-un-estudiante-en-la-puerta-del-liceo-n-39/

Denuncia realizada por el núcleo sindical del liceo N° 45, agosto 2019.

Cerca de las 22:00 hs, un grupo de estudiantes se encontraba en la puerta principal del liceo, cuando llega un móvil policial que detiene a una estudiante de nuestro centro, alegando “desacato a la autoridad”. La estudiante se encontraba en el banco de la entrada principal, reducida con la pierna del oficial sobre las piernas de ella, apretándola con el peso de su cuerpo. Con una mano le había puesto los brazos hacia atrás, torciéndole las muñecas y con la otra mano, le apretaba la cabeza contra el banco, golpeándola incluso contra la pared. La estudiante solicitaba ayuda en todo momento y no ser llevada.

Ver relato completo:

https://adesmontevideo.uy/comunicado-a-la-opinion-publica-nucleo-del-liceo-no45/

Relato de docente sobre situación de abuso policial en centro educativo. Barrio Prado, junio 2019.

El día 5 de junio a las 19:00 hrs en la puerta del Liceo dos “agentes” que se identificaron como funcionarios del programa “Comunidad Educativa Segura” apresaron a dos menores de edad, según ellos, por encontrarlos con 5 grs de marihuana y presumir que la estaban vendiendo. Los llevaron a la unidad de narcóticos del Prado donde los desnudaron, forcejearon y amenazaron para posteriormente trasladarlos a la comisaría 8ª y luego de todo ello llamar a su familia.

Estos dos señores, sin uniforme policial ni identificación visible afirmaron que en el patrullaje correspondiente al día de la fecha encontraron a tres adolescentes frente al liceo fumando marihuana y que por ello les detuvieron. Como una de ellas, (estudiante del liceo), es mujer y no tenían personal femenino para su detención, la dejaron ir. Los otros dos adolescentes no corrieron la misma suerte y se encontraban con las manos en un banco a la altura de su rodilla y encapuchados intencionalmente por uno de los agentes. Uno de ellos los revisaba bajándoles la cabeza cada vez que querían mirar para un costado o levantarla y les acomodaba la capucha cubriendo su cabeza a la vez que amenazaba con que las “cosas se ponían peor” si se seguían moviendo, preguntando si “querían plomo”. El otro revisaba todas sus pertenencias, sacándolas de su mochila y tirándolas encima del banco. Cuando uno de ellos va a ser esposado se resiste y es reducido en el piso para terminar con sus manos en la espalda y atadas con esposas. En el forcejeo, el adolescente comienza a gritar “¿por qué me hacen esto? Yo no hice nada! Que alguien me ayude”, mientras tanto el “agente” continuaba zamarreándolo y esposándolo. Cuando me acerco pido a ambos sujetos que se identifiquen y anoto sus nombres en mi celular solicitando que me informen por qué los detienen y a dónde los llevan si fumar marihuana no es delito. En ese momento, quien estaba terminando de esposar al adolescente, le dice al otro que “se lo sostenga” y se acerca a mi queriendo agarrarme el brazo y retrocediendo ante un “no me toques, quiero que se identifiquen y me digan por qué se los están llevando”. En ese momento me pide la cédula, toma mis datos identificatorios y solicita mi dirección y número de teléfono sin terminar de responder a mis preguntas. Cuando pregunto para qué quiere mis datos me dice “usted me pidió la identificación a mí, yo se la pido a usted”, “no es lo mismo” respondo, “usted está arrestando dos menores y debe identificarse, son sus derechos”, responde que tomará mis datos ya que yo ahora soy testigo de la detención.

 Frente a la reiteración de la pregunta de por qué los habían detenido uno de los “agentes” responde que por “presunta venta de drogas” ya que uno de ellos estaba con un cigarrillo de marihuana prendido en la mano y habían encontrado 5 grs de marihuana en sus pertenencias (no se comprende cómo los detienen para revisarlos por posesión de 5 grs de marihuana para posteriormente encontrar esa cantidad de droga dentro de sus pertenencias cuando estas son revisadas luego de la detención). Es decir, ambos son detenidos por estar fumando un cigarro de marihuana y cuando los revisan encuentran los 5 grs que desde la declaración del “agente” son suficientes para que los adolescentes sean apresados, incomunicados y llevados a la unidad de narcóticos por venta de drogas. Uno de ellos, muy angustiado, solicita llamar a su madre y no lo dejan. El otro intenta pasar el número de celular de su madre a una de las estudiantes que presenciaba la detención y un “agente” les dice que no pueden hablar. Los subieron a una camioneta y se los llevaron sin permitir la comunicación con la familia pasadas varias horas.

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