Este artículo presenta argumentos que muestran que es mentira que hayan caído los acuerdos multipartidarios en educación, supuesto sobre el que descansa el circo mediático de las últimas semanas en el que varios políticos, cual divas de la farándula, se acusan de ser los responsables de que las cosas vayan mal en la enseñanza.
Recordemos el origen de los acuerdos multipartidarios: la invitación que el 1º de marzo de 2010 hizo Mujica al resto de los partidos políticos para asumir conjuntamente las responsabilidades sobre la educación.
“Los temas de estado deben ser pocos y selectos. Deben ser aquellos asuntos en los que pensamos que se juega el destino, la identidad, el rostro futuro de esta sociedad. (…) ¿Con cuántos «no» habrá que pagar el gran «sí» a la educación? Ningún partido querrá quedar en soledad para hacerse responsable de todo ese desgaste. Tendremos que hacerlo juntos, decidirlo juntos, y por supuesto, poner el pecho juntos. Este es el significado de las políticas de Estado.”
El 11 de mayo de 2010, los partidos políticos suscribieron un documento en el que esbozaban su plan de acción para la educación. Setenta días, que no son suficientes para construir baños en un liceo que no los tiene, sí fueron suficientes para diagnosticar que la solución a todos los males de secundaria pasa por -entre otros puntos- promover la elaboración de proyectos educativos de centro, continuar con la incorporación de tecnologías de la información y la comunicación, atacar el “ausentismo docente”, crear la figura del profesor cargo, establecer la permanencia de los docentes en un mismo liceo por tres años, construir nuevos edificios, evaluar las políticas educativas mediante categorías cuantitativas, profundizar el Programa de Impulso a la Universalización del Ciclo Básico (PIU), vincular las propuestas educativas al mundo del trabajo, incorporar la modalidad de créditos para lograr la promoción, ampliar el sistema de becas estudiantiles. Los partidos suponen que estas medidas universalizarán el acceso a la enseñanza media y reducirán los porcentajes de repeticiones y abandonos.
Consideremos si se ha avanzado o no en este plan de acción, y si cada una de esas medidas verdaderamente contribuye a mejorar la calidad de la enseñanza de los hijos de los trabajadores.
Promoción de proyectos educativos de centro: En un borrador hecho en el mes de julio en el que el CES expone sus lineamientos en políticas educativas para lo que resta del quinquenio, podemos leer: “Solicitar a cada centro el diseño de un proyecto que parta de un análisis del estado en el que se encuentra y se proponga metas a alcanzar en los distintos aspectos vinculados con la realidad educativa. Dicho proyecto deberá contar con metas a largo, mediano y corto plazo y deberá ser autoevaluado todos los años.” El problema con estos proyectos de centro que promueve el CES es que se basan en el absurdo supuesto tecnócrata de que sus resultados pueden ser evaluados a partir de indicadores cuantitativos, como los porcentajes de promociones, repeticiones y abandonos.
Creación de la figura del profesor cargo: En su borrador, el CES planifica “definir el perfil de los profesores tendiendo a la transformación de las horas docentes en cargos”. Propone tres modalidades de profesor cargo: Coordinador Pedagógico (es retén de los grupos sin profesor; coordina el proyecto de centro; es nexo entre el liceo, las familias de los estudiantes y las instituciones del barrio), Coordinador Institucional (organiza actividades interdisciplinarias) y Tutor (da clases de apoyo). Además de que varias de estas tareas no son propias de un profesor, todas ellas implican una carga horaria superior a las 20 horas de aula más las cuatro horas de coordinación (Coordinador Pedagógico: 30 horas más las de docencia directa; Coordinador Institucional: 20 horas de clase, 4 de coordinación y 6 para las actividades interdisciplinarias; Tutor: 20 horas de clase, 4 de coordinación y 4 de apoyo). Las clases de apoyo pueden ser una experiencia muy positiva para los estudiantes. Pero no queremos más horas de trabajo. Lo que necesitamos son mejores salarios y descargar algunas de las 20 horas de la unidad para las clases de apoyo.
Profundización del Programa de Impulso a la Universalización del Ciclo Básico (PIU): En su borrador, el CES expresa que la experiencia de profesor cargo – tutor se deberá estudiar e implementar “a la luz de lo trabajado en las Tutorías del Proyecto de Impulso a la Universalización del Ciclo Básico”. De hecho, la posible distribución de las tutorías se corresponde con la de PIU: 1°: Matemática, Idioma Español, Historia y Biología; 2°: Matemática, Idioma Español, Inglés y Ciencias Físicas; 3°: Matemática, Idioma Español, Física y Química.
Permanencia de los docentes en un mismo liceo por tres años: El “Proyecto de renovación educativa de la ANEP” presentado por las autoridades de la enseñanza al Senado el pasado 26 de abril expresa, bajo el subtítulo “Estabilidad y concentración horaria de docentes en centros educativos”: “El CDC, en el mes de agosto, adoptará resolución para incorporar un sistema de elección de profesor-cargo con vigencia de 3 años. En los años 2013 y 2014 se adoptarán similares resoluciones para incorporar cada año un 25% de profesor-cargo y para éstos la elección tendrá una vigencia de 3 años.” Y en su borrador, el CES afirma: “Es importante propender a la estabilidad del personal de docencia directa e indirecta. Esto se fundamenta en la necesidad de (…) la elaboración de proyectos de centro que puedan extenderse por un período mayor a un año. (…) Para garantizar esta situación (…) se considera conveniente sustituir la elección anual de efectivos por una elección por más de un año”. Si se aumentan significativamente nuestros salarios y se construyen suficientes liceos como para terminar con las aulas masificadas, la estabilidad por tres y más años será un hecho, sin necesidad de reformar el sistema de elección de horas en una dirección que desconocerá el derecho de precedencia escalafonaria.
Vinculación de las propuestas educativas al mundo del trabajo: Ha sido el propio Mujica quien ha impulsado la creación de una Universidad Tecnológica en el interior del país, a los efectos de ofrecer una formación formalmente terciaria, pero desligada de la autónoma y cogobernada UdelaR, en aquellas áreas que demanden los productores rurales y demás empresarios de cada localidad. Y fueron Ehrlich y las autoridades de la ANEP las que se comprometieron a “conjugar las tradiciones de la enseñanza secundaria y la enseñanza técnica y tecnológica” a través de las Instituciones de Enseñanza Media, basadas en una concepción reductivista y superficial de lo que es la interrelación entre trabajo manual y trabajo intelectual. Por último, una de las cinco orientaciones básicas que persigue el actual CES (oficio nº 176/2011) consiste en la “articulación socialmente valiosa entre el mundo del estudio y el trabajo”. Reiteramos algo que ya hemos expresado en otras oportunidades: una cosa es formar trabajadores, y otra cosa es formar ciudadanos, en el entendido de que estos últimos no solo trabajan, sino que se comprometen políticamente con la transformación de la sociedad en la que viven.
Incorporación de tecnologías de la información y la comunicación: Recientemente el Plan Ceibal cumplió su quinto aniversario, período en el que posibilitó el acceso a una computadora a 570 mil estudiantes, maestros y profesores. Hemos dicho ya que la computadora es una herramienta que puede ser útil para el acceso a la información, pero que no puede ser una prioridad cuando decenas de edificios liceales en todo el país presentan condiciones de extremo deterioro. Reiteramos un dato comparativo ofrecido ya hace un par de meses: con lo que a la sociedad uruguaya le cuesta sostener durante un año el Plan Ceibal, se pueden construir 30 edificios educativos con diez aulas de clase, tres laboratorios, biblioteca, sala de informática, gimnasio, cantina y cuatro baños, Con dos años de financiamiento del Plan Ceibal, se alcanza la meta histórica de no más de 25 estudiantes por grupo en la enseñanza secundaria de todo el país. Con cinco años de financiamiento del Plan Ceibal, se termina con las aulas masificadas en toda la educación pública. No es imposible: sucede que las aulas masificadas no son una preocupación real para el gobierno y la clase política toda.
Incorporación de la modalidad de créditos para lograr la promoción: Con fecha 29 de agosto de 2011, la Comisión de Ciclo Básico del CES suscribe un documento que contiene un proyecto de reforma de ese nivel que expresa que “los alumnos podrán lograr créditos en diferentes instituciones educativas y/o mediante la realización de pasantías o cursos especializados vinculados al campo laboral o al desarrollo personal.” Lo que se proyecta es tomar en cuenta los cursos realizados en instituciones privadas para la promoción en el sistema público. Por ejemplo: un estudiante de primer año que asiste a una academia a estudiar inglés o informática, evidentemente porque su familia puede pagar esos estudios, podrá presentar sus certificaciones en el liceo y recibirá por ello ciertos créditos que le ayudarán a pasar a segundo año.
Evaluación de las políticas educativas mediante categorías cuantitativas: El pasado mes de mayo, según expresa el MEC: “cumpliendo con lo establecido en la Ley General de Educación y los acuerdos firmados por los partidos políticos con representación parlamentaria”, el Poder Ejecutivo dispuso la instalación del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE), designando a Alex Mazzei para presidirlo (en agradecimiento a tan nefasta gestión como consejera). La medida, además de constituir una inconstitucionalidad (porque un ente autónomo como la ANEP está siendo evaluado por otro organismo desconcentrado del MEC), supone que las instituciones educativas serán evaluadas por una entidad que es parte del Poder Ejecutivo y que, por lo tanto, expresará los intereses partidarios del gobierno de turno.
Ausentismo docente: En el ya citado borrador, encontramos que el CES pretende excluir de los concursos a quienes superen cierta cantidad de inasistencias en determinado período (por ejemplo, los últimos tres años). Si esa definición prospera, atendiéndonos al propio cronograma de concursos que las autoridades planifican, podemos afirmar que si x número de inasistencias es superado, inhabilitará a los interinos para concursar por la efectividad y a los efectivos para concursar por el pasaje de grado. Tal definición es inaceptable, pues el Estatuto del Funcionario Docente establece claramente que existen múltiples causales de inasistencias que no pueden en modo alguno constituir un demérito para los profesores: pase en comisión; asistencias a cursos, concursos o pruebas; usufructo de becas; integración de tribunales examinadores; matrimonio; maternidad/paternidad; adopción; lactancia; duelo; enfermedad debidamente certificada; donación de sangre; examen de Papanicolau y/o radiografía mamaria; medidas gremiales; licencia sindical; tareas en la ATD; preparación de concursos y exámenes. Rechazamos enfáticamente la pérdida de cualquier derecho conquistado.
Ampliación del sistema de becas estudiantiles: La medida más importante en este sentido fue tomada en octubre de 2011 y entró en vigencia este año: la extensión del boleto gratuito a los estudiantes de entre 15 y 18 años, derecho que hasta entonces sólo tenían los estudiantes de ciclo básico. Atendiendo a sus explícitos objetivos políticos (el retorno a los liceos de los jóvenes mayores de 15 años que lo han abandonado y la universalización del acceso a segundo ciclo), la medida adolece de cierta ingenuidad, pues las razones que llevan a muchos muchachos a dejar los liceos son bastante más complejas que no poder pagarse el boleto. Por supuesto que la medida, que supone una aproximación a la histórica reivindicación del movimiento estudiantil uruguayo de boleto gratuito para todos los estudiantes, es correcta. Pero se trata de una realidad no puede dejar de interpelarnos: en este país, los hijos de los trabajadores no pueden hacer frente a un par de boletos diarios para ir al liceo…
Construcción de nuevos edificios: Este -precisamente este- es el punto de los acuerdos multipartidarios que no se ha cumplido en tiempo y forma. Apenas se han encarado algunos arreglos menores, y fuera de tiempo. Las obras en 50 centros educativos incluidas dentro de la “política de shock edilicio” anunciada por el ministro Ehrlich en abril, como respuesta a las medidas de lucha que nuestro sindicato llevaba adelante, todavía no comenzaron y no lo harán al menos hasta octubre (“con suerte en octubre”, expresó Daniel Guasco a El Observador el 24 de julio). A pesar de que las propias autoridades asumieron públicamente que al menos 24 escuelas, 14 liceos y 12 locales de UTU exigen intervenciones urgentes, los técnicos de la administración central todavía realizan los relevamientos de condiciones y necesidades de esos centros. Pero eso no es todo: estas reparaciones en 50 centros fueron en realidad un complemento al inicial “plan de impacto” anunciado en enero que incluía 211 obras (158 escuelas, 43 liceos y 10 locales de UTU). De ellas, hasta junio había 129 obras terminadas y 77 en proceso de ejecución…
Conclusiones
En materia educativa, no existen entre los partidos políticos con representación parlamentaria dos modelos de conducción diferenciables, más allá de algunos énfasis puntuales. En materia de políticas educativas, Frente Amplio, Partido Nacional, Partido Colorado y Partido Independiente, actúen o no conjuntamente a partir de acuerdos cupulares, piensan exactamente lo mismo y, gobierne quien gobierne, harán exactamente lo mismo. El supuesto rompimiento de los acuerdos multipartidarios no implica un viraje en la conducción de la enseñanza.
El proyecto educativo sindical, con propuestas claras a corto, mediano y largo plazo, es hoy la única alternativa seria al modelo hegemónico de los partidos políticos. Modelo que es el responsable del deterioro de la educación de los hijos de los trabajadores. Modelo que hemos denunciado sistemáticamente por ser sus ejes la adopción de una lógica empresarial en desmedro de concepciones pedagógicas, la orientación preponderante de la educación al “mundo del trabajo”, la utilización de las instituciones educativas para asistir con políticas focalizadas a los miles de estudiantes que hoy atraviesan graves problemas no educativos, la reducción de las exigencias académicas y la flexibilización de nuestras condiciones de trabajo.
Sugerimos la urgente consideración de las siguientes propuestas:
– Construcción de la cantidad de liceos que sean necesarios para que ninguna clase tenga más de 20 alumnos.
– Provisión de gimnasios, salones multiuso y espacios recreativos a todos los liceos.
– Atención urgente de las deterioradas condiciones de infraestructura que presentan la mayoría de los locales educativos.
– Aumento salarial que incluya la media canasta básica por veinte horas semanales de docencia al ingresar a la función.
– Incorporación de las partidas especiales al salario básico.
– Pago de prima por nocturnidad y trabajo en cárceles.
– Mejora de las pésimas condiciones de jubilación docente.
– Creación de cargos de docencia directa e indirecta para atender las carencias actuales y las demandas de los liceos a construir.
– Provisión de equipos interdisciplinarios completos a todos los liceos con al menos 20 horas de trabajo de cada uno de los profesionales que lo integren en cada centro.
– Presupuestación de un portero por turno para todos los liceos.
– Presupuestación de todos los funcionarios no docentes.
– Obligación para directores e inspectores de ejercer horas de docencia directa en liceos de “contexto crítico”.
– Retorno al modelo de liceos de primero a sexto.
– Reglamento de pasaje de grado que privilegie lo académico por encima de los problemas no educativos de los estudiantes.
– Eliminación de las políticas focalizadas.
– Eliminación de la extensión horaria, sin rebaja salarial, para crear un espacio interturno en el cual trabajar en la modalidad de clases de apoyo dentro de la unidad docente de 20 horas.
– Mantener la malla curricular actual, que por integral y asignaturista es capaz de desenmascarar los prejuicios que derivan del sentido común y extender los límites del pensamiento más allá del circuito reducido en el que transcurren nuestras vidas.
– Subordinación del uso de las nuevas tecnologías a la libertad de cátedra de cada docente.
– Distribución gratuita de libros a estudiantes y docentes, seleccionados por las salas de cada asignatura.
– Trabajo coordinado de las asignaturas en el área del lenguaje.
– Estímulo a la educación física integral y a la sensibilidad artística.
¡Basta de farsas, mentiras e improvisación!
¡Autonomía y cogobierno para toda la ANEP!
Agrupación Liceos Populares – Julio Andreoli
Setiembre de 2012




