Núcleo Sindical del Liceo Nº 72: Sobre evaluación y calificación en este contexto

Montevideo, 2 de mayo de 2020

A la Dirección del Liceo N.o 72 y a nuestras/os compañeras/os:

Los y las docentes del Núcleo Sindical del Liceo N°72, reunidos en el día de la fecha, discutimos algunos puntos importantes que implican esta nueva modalidad de “educación virtual” y deseamos compartir, tanto con nuestras/os compañeras/os como con la Dirección Liceal, algunas consideraciones a las que hemos arribado.

La situación que ya conocemos y atravesamos sobre esta pandemia ha puesto en marcha una serie de mecanismos que intentan dar resolución a grandes problemas sin las discusiones y tiempos necesarios para poder pensar en soluciones reales y aplicables. A este hecho sin lugar a dudas se agrega la presión, desde diferentes ámbitos, sobre el colectivo docente, de quien se espera una solución mesiánica, práctica, reflexiva y totalizadora, cuyo vehículo es nuestra formación humanista, que parecería ser una condición suficiente para resolver todos los conflictos que se dan en esta situación. Cuando este prejuicio se instala, sucede uno de los fénomenos más tristes y degradantes de los que podemos formar parte: la deshumanización. Quizás parezca un poco fuerte el término, pero a fin de cuentas, es el más aplicable a una situación en que parece que las/os docentes no son seres humanos, no están llenas/os de incertidumbres, miedos, preocupaciones, en este escenario de crisis en el que nos desenvolvemos en la actualidad. Esta deshumanización es trasladada al ámbito de los y las estudiantes, punto que desarrollaremos con mayor detenimiento. 

En primera instancia, debemos considerar que la figura del docente y su desempeño se han visto modificados ante esta situación de emergencia. Las clases se encuentran suspendidas desde el 14 de marzo1, apenas a dos semanas de comenzados los cursos, y desde entonces se sucedieron los distintos comunicados que intentarían dar contingencia aunque nunca de forma muy precisa. Antes de semana de turismo se presentaba un panorama que cambió radicalmente ante el anuncio del Presidente de la República: en comunicado del 19 de marzo, la ANEP planteaba la suspensión de clases hasta después de turismo; el 2 de abril, el Presidente anunció que las clases se suspenderían por tiempo indefinido.

Establecido el aislamiento voluntario y el cierre de algunas instituciones públicas, todos los actores nos vimos interpelados por una nueva realidad que nos llevó a tomar diferentes medidas. Específicamente en el entorno docente, se intentó establecer el contacto con los y las estudiantes (que apenas conocíamos) para mantener, ante todo, un vínculo pedagógico y humano.

Las características de este vínculo, que en un principio nos mantenían dentro de un relacionamiento humano y humanizante, fueron adoptando diferentes matices a medida que se sucedían los comunicados de ANEP, Inspección de Institutos y Liceos, Inspecciones de Asignaturas, y Direcciones liceales, con insconsitencias y ambigüedades entre ellos. Ya a fines de marzo comenzaron a aparecer las presiones que se agudizaron durante el mes de abril y que llegan incluso al planteo, por parte de las Direcciones Liceales, de la evaluación y acreditación tanto virtual como presencial de estudiantes.

En este sentido, en un marco en el que se aclara muy cándidamente que “no tiene una finalidad de control”, se envían a las y los docentes de distintos liceos de Montevideo, por parte de las Direcciones, planillas o encuestas con datos que buscan saber: -Qué tipo de contacto ha establecido el o la docente con sus grupos.

-Qué actividades está realizando. -Cuántos estudiantes y cuáles responden a estas actividades de forma esperada. -Con quiénes no se tiene contacto. -De qué forma se están planteando las evaluaciones. -Fechas para las pruebas parciales, sumativas, etc. (según el plan que corresponda). -Posibilidades de aprobación de cursos, exoneración de materias, etc. (según el plan que corresponda).

Intentaremos dar respuesta a estos planteos teniendo en cuenta nuestra práctica diaria.

Ante todo, debemos reconocer que lo que estamos haciendo no es dar clases. Como se aclaró anteriormente, nuestra práctica como docentes se sigue ejercitando, pero teniendo en cuenta unos objetivos que no son los que se plantean de forma específica por asignatura ni como perfil de egreso o pasaje de grado de ningún estudiante. La mayor parte del cuerpo docente no está avanzando en contenidos programáticos específicos de la asignatura sino realizando un acompañamiento desde otro lugar con los y las estudiantes y sus familias. Las actividades que se envían, los materiales, las reuniones a través de diferentes plataformas virtuales, no pueden tener un registro de “clases dadas” porque entendemos una clase bajo otros principios. Entre ellos, y quizás uno de los fundamentales, es el de la universalidad de la educación pública, donde todas y cada una de las personas tiene derecho a educarse. Las plataformas virtuales pueden ofrecer enormes ventajas a quien las haya descubierto, pero sin dudas agrandan la brecha social y económica proporcionando una educación que no contempla a las/os más vulnerables, a quienes sí recibimos en nuestras aulas para brindarles una educación digna cuando así están dadas las condiciones.

Lo que se está llevando a cabo a través de diferentes plataformas, en que algunos y algunas docentes plantean continuar con sus cursos como si no hubiera pasado nada, deja por fuera un enorme porcentaje de la población estudiantil que se inscribió en marzo y que se encuentra ahora en una situación de incertidumbre respecto de la continuidad de su proceso educativo.

La calificación de los estudiantes con fines de acreditación en estas circunstancias no tiene sentido. No se puede perjudicar o favorecer en función del contacto virtual que se establece y, volvemos a lo anterior, no estamos dando clase y, por ende, no corresponde la calificación. En caso de aplicarse, lo primero en que se debe pensar es en el nivel de desvinculación que acarreará semejante medida, así como en las consecuencias sociales inmediatas que esto tendrá.

La dificultad de conectividad, tanto de parte de estudiantes como de docentes, impide dar una continuidad real a los cursos. Independientemente de ello, subyacen discusiones profundas sobre la naturaleza de la educación: por qué educamos, para qué educamos y a través de qué medios. Es por todos los motivos expuestos que no estamos de acuerdo con el llenado de planillas ni de encuestas de ningún tipo. Se pretende con ellas fiscalizar el cumplimiento de determinadas actividades cuya implemetanción está sujeta a la libertad de cátedra de cada docente, habiendo diferentes opiniones profesionales sobre la pertinencia de las mismas. En este sentido adherimos al contenido de los comunicados enviados a las direcciones liceales por los núcleos sindicales de los liceos N.o 3 (Dámaso) y 4 (Zorrilla), entre otros.

Sobre el Acta N.o 14, Tratado N.o 90 del CES del día 27 de abril de 2020. El 27 de abril el CES toma conocimiento de una serie de resoluciones anteriores del CoDiCen de la ANEP, a las que agrega informes de la Dirección de Planeamiento Educativo, convirtiendo una sugerencia en indicación taxativa, desconociendo la negociación colectiva como requisito legal para la modificación de nuestras condiciones de trabajo. Nos parece importante recordar que la ley se encuentra por encima de cualquier acuerdo que pueda o quiera establecer la ANEP o el CES de forma unilateral sin tener en cuenta la opinión y el derecho de los y las docentes.

A este respecto, consideramos fundamental que como sindicato nos expidamos de forma firme y clara sobre este asunto. En este sentido, entendemos que lo mejor no es desconocer las resoluciones mencionadas, atándonos únicamente a la disposición de suspender las clases. Por el contrario, debemos reconocer que estas resoluciones existen, denunciarlas política y jurídicamente por ser violatorias de la ley de negociación colectiva, y expresar al conjunto de las/os afiliadas/os que se amparará totalmente a quienes resuelvan incumplirlas, dado que no vamos a ceder en derechos ganados por la clase trabajadora ante estos mandatos autoritarios y faltos de sentido.

Núcleo sindical del Liceo N.o 72

ADES Montevideo – FeNaPES – PIT-CNT

1 Primer comunicado de la ANEP sobre la suspensión de clases: https://www.anep.edu.uy/15-d-covid19-destacados/se-suspenden-clases-en-todo-el-pa-s-durante-pr-ximos-14-d

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