Liceos Populares: Una vez más, reforma educativa

reforma-educativa-no

 

 

 

 

 

 

El hecho de enfrentarnos nuevamente a una reforma de la educación (y nuevamente sin un debate serio a la vista) hace que, como docentes, nos veamos en la obligación de reflexionar profundamente sobre el sistema educativo desde la teoría y desde nuestras prácticas. Los anuncios y documentos preliminares generados desde el gobierno (el de la educación y el del estado también) resultan cualquier cosa menos alentadores. Parecería evidente que nos enfrentaremos a una dura discusión sobre los diseños de la arquitectura institucional de la educación ya que, desde la ley 18437 hasta los primeros documentos del PROFIME, pasando por el ENIA y los acuerdos ínter partidarios (casi todos plasmados en la ley de presupuesto que ADES Montevideo rechazó dignamente) es notorio un avance en un tipo de política educativa que esta totalmente en sintonía con las teorías y las instituciones más puramente neoliberales. Desde Jomtien y Dakar, las recetas de la OCDE, los modelos noventosos del Banco Mundial hasta la referencia al modelo privatizador chileno, pasando por la utilización del mismo lenguaje, los mismos contenidos y los mismos tecnócratas “bienpensantes” de la tristemente recordada reforma Rama, nada parece novedoso o innovador; al contrario, todo, por ahora, huele a la misma naftalina neoliberal que ha traído a la educación al presunto apolillamiento presente.

Y este resulta ser un primer problema.

Hace pocos días, en una charla con los compañeros Fernando Pesce y Carlos Hipogrosso sobre proyecto educativo, estos nos hablaban de la costumbre uruguaya de barrer con todo en la educación sin haber hecho un diagnóstico profundo de lo que se está barriendo, de sus debilidades o fortalezas. Da la sensación de que nos enfrentamos a este fenómeno nuevamente. De lejos se ven venir agoreros del desastre de la educación pública con la escoba en la mano. Opinólogos de todos los colores han ido generando en la opinión pública la sensación de que la educación esta al borde del abismo, que su calidad resulta preocupante, que los chiquilines fracasan por culpa del modelo educativo o bien, cuando no, por lo poco motivadores que resultamos los docentes. Pero estos diagnósticos, que habilitan y hasta requieren una reforma que llegue hasta el hueso, se basan en unos pocos datos estadísticos sobre matricula y fracaso escolar (datos preocupantes, sin dudas) y/o en los resultados de la sacrosanta prueba PISA. Nada hay de reflexión sobre dónde residen los problemas del sistema. Sobre esto, todo es especulación sin ningún anclaje en la realidad. No nos debe extrañar esta actitud de los opinólogos, a fin de cuentas es de lo que viven, de difundir y justificar todas las ideas que sirven al poder, pero sí resulta preocupante el hecho de que estas especulaciones generan un fuerte sentido común: “la educación pública no sirve, cualquier reforma que se aplique sobre ella será mejor que lo que hay”. Contra esto nuestra reflexión ha de ser profunda.

Es por ello que desde la agrupación Liceos Populares-Julio Andreoli queremos aportar nuestras reflexiones sobre educación, intentando fomentar de esta manera un debate ineludible en estas circunstancias. De la misma manera saludamos los esfuerzos de todos los compañeros del sindicato por hacer su aporte crítico en esta materia y alentamos a aquellos que tengan algo que decir sobre nuestra educación, a redactar y publicar documentos que, lejos de pretender agotar el análisis sobre los temas, resulten disparadores de una construcción teórica que, necesariamente, ha de ser colectiva y desde abajo.

Es en este marco que debemos analizar, redactar y discutir sobre varias cuestiones que atañen a la educación. Porque como docentes somos capaces e idóneos para esta tarea y porque debemos, políticamente, romper una vez más el cerco al que las autoridades nos relegan, desoyendo, cuando no descalificando, la opinión de docentes y estudiantes, verdaderos protagonistas de la educación. Algunas de esas cuestiones serán generales y otras particulares, pero ninguna ha de soslayarse; algunas requerirán profunda reflexión teórica, otras, análisis conciente de la práctica. Todas serán útiles. En este sentido es que planteamos, sin pretender que sean las únicas, algunas cuestiones posibles para el análisis. ¿Para qué enseñamos? ¿Qué rol cumplimos o deberíamos cumplir los docentes en la educación? ¿Qué lugar ocupa el saber en la educación actual y en la proyectada? ¿Qué vínculo y qué diferencias existen en los proyectos actuales y los de los años 90? ¿Es pagando a los estudiantes como solucionaremos la deserción? ¿Se puede pretender tener una educación de calidad en aulas inapropiadas y superpobladas?

Sobre estas y tantas otras cuestiones es que pretendemos buscar respuestas que nos permitan elaborar un proyecto contundente y propositivo en el marco de la reforma en ciernes.

Al mismo tiempo reafirmamos y priorizamos las reivindicaciones salariales y por condiciones de trabajo de nuestro sindicato. No vemos ninguna contradicción entre estos temas por la más simple de las razones: ningún proyecto educativo resultará exitoso si es aplicado por docentes sobreexplotados y mal pagados.

Una vez más comenzamos el año lectivo en medio de un caos en la elección de horas y de todas las carencias infraestructurales a las que el poder pretende acostumbrarnos (aulas superpobladas, locales inapropiados, falta de recursos didácticos). Pero corremos el riesgo de ver cómo la educación pública empeora aun más, si es que eso es posible sin ponerla al borde del desastre total. Y con ella empeoraría aun más nuestra condición como trabajadores. No podemos permanecer indiferentes ante esto, a riesgo de resultar cómplices. El momento nos exige una profunda reflexión. Pero una reflexión que nos permita articular un proyecto de educación popular y nos exija una estrategia de lucha para confrontar los intentos de avance neoliberal en la educación. Una vez más debemos ser los docentes los que nos pongamos en primera fila en defensa de la educación pública. Reflexión y lucha, esa es hoy la tarea.

 

EN DEFENSA IRREDUCTIBLE DE LA EDUCACIÓN DEL PUEBLO

¡ABAJO LA RESIGNACIÓN!

¡ABAJO EL INDIVIDUALISMO!

¡ARRIBA LOS QUE LUCHAN!

AGRUPACIÓN LICEOS POPULARES-JULIO ANDREOLI

Abril de 2011

 

Compartir